Domingo 08 de Agosto de 2010
La Escuela Nº425 Pablo Pizzurno de Melincué fue escenario ayer de un emotivo acontecimiento: conmemorar la reciente recuperación de la identidad de dos víctimas del terrorismo de Estado.
Debieron pasar 34 años para que la verdad aflorase gracias al aporte de una investigación realizado por la profesora Juliana Cagrandi y un grupo de estudiantes de la Pizzurno, egresados en 2003.
El trabajo permitió mover distintos resortes del Estado que culminaron con la identificación de los cuerpos de la mexicana Cristina Cialceta (20 años) y del francés Yves Domergue (22), enterrados como NN en el cementerio de Melincué. Los habían encontrado acribillados en un camino rural. Ambos militaban en Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
Sus familiares los buscaron incansablemente, y algunos de ellos participaron del acto en el cementerio local (se descubrió una placa en su memoria), después del acto central en la escuela, presidido por el gobernador Hermes Binner.
"Estoy muy emocionado, no puedo hablar", dijo entre lágrimas Jean Domergue, padre de Yves. Estaba acompañado por sus hijos Brigitte, François y Eric. "Esto es muy fuerte tanto para nosotros como para mi padre y mi madre, que no pudo venir", explicó François.
Brigitte dijo que su madre "tiene previsto venir más adelante con el resto de mis hermanos que tampoco pudieron viajar" a Argentina desde Francia.
"Haber hallado a Yves —siguió Brigitte— nos permite pensar en nuestro hermano ya no como un desaparecido, y eso nos hace volver a recordar su infancia, su adolescencia, su militancia; las comunicaciones que mandaba a París".
"Ya no teníamos esperanza de que este día llegaría. Hay tantos miles de desaparecidos y tan pocos cuerpos identificados, que esto fue como un milagro", agregó Brigitte.
Mensaje. "Gracias Melincué por haberlos cuidado", se lee en la placa que recuerda a los jóvenes. Sintetiza la gratitud de la familia para los vecinos que solían depositar flores sobre la tumba de los hasta entonces NN.
La madre de Cristina, de 88 años y vecina de Rosario, "prefirió no venir porque está muy afectada por la situación", explicaron sus sobrinos Ernesto, Nora María y Elena María Marull, presentes en el acto. "Sentimos una emoción gigante por haber hallado a Cristina y que ahora tendremos un lugar para visitarla", coincidieron.
Los restos de Yves y Cristina, identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense, serán sepultados en Rosario, en el Bosque de la Memoria del parque Escalabrini Ortiz. "Como fallecieron juntos, lo más lógico es que estén juntos", explicó Brigitte.
Binner estuvo en el cementerio y luego presidio el acto en la Pizzurno, donde se descubrió una placa en reconocimiento al trabajo de investigación por la memoria y los derechos humanos realizado por los alumnos.
Acompañaron al gobernador los ministros de Gobierno, Antonio Bonfati, y de Educación, Elida Rasino; la secretaria de Derechos Humanos, Rosa Acosta; el embajador de Francia, Jean Pierre Asvazadourian, y directivos y docentes de la escuela, legisladores provinciales y el presidente comunal, Oscar Pernigotti, entre otros.
Un momento emotivo fue la proyección de un video sobre la vida de Yves y un poema que le escribió su hermano Eric, leído por Julián Biancatelli, un vecino de Melincué. Cuando la ex alumna Agustina Rosenthal interpretó "Yo vengo a ofrecer mi corazón", muchos lagrimearon.
Binner destacó la importancia de seguir trabajando en defensa de los derechos humanos, para "derrotar la idea de impunidad como hecho común en el cual nos hemos sometidos tantas veces en la Argentina".
El embajador de Francia habló de un "momento conmovedor y a la vez de alegría, porque Francia siempre apoyó la búsqueda de sus ciudadanos desaparecidos en la Argentina.