Jueves 22 de Abril de 2010
Inventan, engañan y recurren a "serviles extraños" para denunciar al vicepresidente Cobos, pese a que es el único que defiende el estado democrático ausente en el país desde hace varios años. Nada dicen de cómo nos avergüenza el comportamiento de la presidenta, que cual eufórica quinceañera corre a festejar los eventos venezolanos del dictador Chávez, repudiado internacionalmente. Mientras, la República Argentina sigue sufriendo los embates violentos de la inercia gubernamental. ¿Por qué, con total desparpajo, la hija de Kirchner usa asiduamente como taxi el avión presidencial para asistir a fiestas particulares? La lista es extensa y perjudicial. Sin embargo, nadie se atrevió, aún, a pedirle juicio político al oficialismo, que avanza destruyendo y no edificando. Es el momento justo para que la Justicia proba vuelva a colocarse la toga y le aplique la sentencia justa por los horrores cometidos a conciencia. Sólo entonces tendremos un país creíble, democrático y soberano. Es el legado que le debemos a nuestra juventud.
Alba C. de Cataneo
albacuozzo@yahoo.com.ar
Tucumán