Elevan a juicio oral la causa por la muerte de 33 presos en un penal
El ex jefe de la cárcel de Magdalena, Carlos Tejeda, y otros 15 agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) serán enjuiciados por las muertes de 33 reclusos que estaban alojados en ese penal y fallecieron asfixiados durante un motín.

Viernes 07 de Noviembre de 2008

Buenos Aires.— El ex jefe de la cárcel de Magdalena, Carlos Tejeda, y otros 15 agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) serán enjuiciados por las muertes de 33 reclusos que estaban alojados en ese penal y fallecieron asfixiados durante un motín. El cierre de la instrucción de la causa y su elevación a juicio oral y público fueron resueltos por el juez de Garantías platense Federico Atencio, que imputó a Tejeda el delito de "homicidio simple con dolo eventual", y el de "abandono de personas seguido de muerte" a los otros 15 funcionarios.

El hecho se desencadenó el 15 de octubre de 2005 cuando dentro de la cárcel se produjo un enfrentamiento entre dos grupos de internos y los guardiacárceles los reprimieron. Entonces, 33 de los detenidos quemaron colchones en un pabellón tras lo cual no pudieron salir del lugar porque estaban cerradas las puertas y fallecieron asfixiados.

Indefensos. Según el magistrado, Tejeda conocía el estado en que se encontraba el pabellón, carente de protección contra incendios, y aportó a la superioridad en forma reiterada "información falsa" sobre el estado del edificio.

Atencio dio por acreditado que la noche de la tragedia hubo en el pabellón 16 de la unidad penal de Magdalena una pelea entre presos que intentó ser contenida por guardias de la cárcel que "dispararon al menos una vez una escopeta con balas de goma". Esa acción derivó en un enfrentamiento con los reclusos que se replegaron al fondo de pabellón, donde incendiaron colchones, fuego que mas tarde se propagó por todo en lugar.

"Al advertir el fuego los agentes penitenciarios retrocedieron y cerraron —al menos— la puerta que divide la oficina de vigilancia y el pasillo que va hacia el patio de recreo", dijo el juez. Añadió que, "ante la propagación del fuego y el intenso humo reinante, los internos que habían quedado atrapados buscaron la salida por la puerta que estaba cerrada. Y al advertir dicha circunstancia gritaron en forma desesperada pidiendo auxilio a los guardias, reclamo que fue desoído sin que se prestara la ayuda reclamada".

Un horno.El magistrado indicó que el fuego dentro del pabellón alcanzó una temperatura de 600 grados y que el fuego de los colchones de espuma de poliuretano —sin retardantes de ignición— y de las frazadas "provocó el consumo de oxígeno del ambiente y una inmediata liberación de humos y gases tóxicos que se propagaron por todo el lugar hasta la autoextinción del incendio". Como consecuencia del hecho 33 internos fallecieron, "en su mayoría por intoxicación de ácido cianhídrico y monóxido de carbono, y en otros casos por falta de oxígeno y estrés por calor".

Tejeda afronta una posible condena de 8 a 25 años de prisión o reclusión, mientras que los restantes guardias, de 3 a 10 años de cárcel. l (DyN)