El vecino que pudo no contarla
Unos diez minutos después de la llegada de Raúl Navarro al Heca con las heridas que le costaron la vida, un hombre de 56 años identificado como F. G. arribó al mismo hospital.

Lunes 20 de Mayo de 2013

Unos diez minutos después de la llegada de Raúl Navarro al Heca con las heridas que le costaron la vida, un hombre de 56 años identificado como F. G. arribó al mismo hospital. Había sido alcanzado por un proyectil en la misma balacera y perdido abundante sangre.

Según relataron familiares suyos, F. G. se encontraba con su esposa y sus cuatro hijos cuando resultó baleado. La familia regresaba a su casa luego de concurrir a un templo evangélico de Alvear al 3900.

"Ya estaba a media cuadra de su casa cuando pasaron dos motos y los tipos que iban en ellas empezaron a tirotearse con otra banda. Entonces, cuando vio que las balas pegaban en la pared, mi hermano tiró a los chicos y la mujer al suelo. Pero él no tuvo tiempo y recibió un balazo en la pierna derecha debajo del glúteo", explicó un hermano del hombre herido en la sala de espera del Heca.

Un vecino llevó a F. G. hasta el Heca en su auto particular. Allí, pasado el mediodía de ayer, los médicos lo estaban operando para extraerle el proyectil. "Nos dijeron que hay que esperar porque perdió mucha sangre", comentó el pariente a LaCapital .

El familiar del hombre herido se quejó por el violento asedio que sufren los habitantes del barrio por cuatro hombres que se movilizan habitualmente en dos motos: una de color blanco y otra roja.

"Son terribles. La gente tiene miedo. Es impresionante. Pasan todas las noches y les tiran a las casas. El sábado a la noche, según me contaron, la policía no fue después que pasó todo esto", se lamentó.