Domingo 20 de Mayo de 2012
El Vaticano calificó ayer de "acto criminal" la publicación de un libro con docenas de documentos confidenciales del Papa y de su secretario privado, Georg Gaenswein, entregados a un periodista italiano por alguien que trabaja en oficinas de máximo nivel de la Santa Sede. Ante la evidencia de delitos, emprenderá medidas legales para llevar a los culpables ante la justicia.
Al cabo de tres meses, el cambio de actitud es radical. El pasado 14 de febrero, cuando se produjo la filtración de los primeros documentos, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, invitó a mantener "calma y sangre fría" ante el hecho "muy triste de que se filtren al exterior, de modo desleal, documentos internos".
Pero aquellas filtraciones —muy selectivas y publicadas solo por diarios y emisoras televisivas de escasa audiencia— resultan anecdóticas comparadas con la publicación de "Los papeles secretos de Benedicto XVI", del periodista Gianluigi Nuzzi, que incluye docenas de documentos confidenciales y relata —no se sabe si de modo real o ficticio— los contactos con el prelado que coordina una red de personajes desleales en puestos claves del Vaticano.
Vista la envergadura y el carácter sistemático de la filtración, el Vaticano afirma que ya no es "una mera iniciativa periodística, discutible y objetivamente difamatoria, sino que asume claramente el carácter de un acto criminal", que ha violado "los derechos personales de privacidad y libertad de correspondencia" de numerosas personas.