Martes 10 de Noviembre de 2009
¿Qué opera bajo la persistente violencia en barrio La Tablada? El secretario de Seguridad Comunitaria provincial, Enrique Font, enfoca dos factores. Por un lado, un proceso de chicos que son captados como eslabones bajos de una economía basada en tráfico de drogas y violencia ligada al fútbol con la que van satisfaciendo expectativas materiales. Pero, por otro, la violencia se vuelve una forma de producir prestigio y reconocimiento. Se actúa violentamente, entonces, por cuestiones que no se explican desde la exclusión únicamente.
En La Tablada ahora acuden nuevos detonantes de crispación: los cambios institucionales en Newell’s implicaron pérdida de poder en la zona de referentes de la vieja barra, como Pimpi Camino. Pero además la liquidación de varias cocinas de cocaína desbaratan economías delictivas que, sin reemplazos, producen violencia.
"El vacío que genera poner fin a fenómenos que antes regían una forma de organización y sus liderazgos provoca disputas fuertes en los eslabones más periféricos de esos grupos. Esto ocurre más allá del caso puntual de hoy (por ayer). Y marca que las políticas de seguridad, necesarias, no resuelven solas el problema. Es preciso generar mecanismos positivos que sustituyan al delito en la zona", dice Font.
¿Cuáles por ejemplo? "La primera intervención es remover los bloqueos con políticas de empleo, salud y vivienda de escala nacional. A nivel provincial y municipal lo que ya estamos intentando es enfocar a los jóvenes que tienen conductas violentas para ofrecerles otros mecanismos de reconocimiento que pasen por la recreación y la creación de vínculos con personas de su edad de otros entornos".
"Para eso al mismo tiempo tenemos que desestructurar las economías de delito que tienen connivencias estatales y auspiciar a otros actores. Será distinto según quién ocupe el protagonismo en la creación de posibilidades y prestigio. El barrio será de una forma si operan organizaciones de base y entidades civiles o grupos ligados al delito hacia los vecinos", dijo el funcionario.
El trabajo es arduo. "Incluso haciendo todo eso la violencia está instalada: acá están envueltos los jóvenes que nacieron en el 90. Su infancia está atravesada por la desestructuración social más grande de nuestra historia. Hay que hacer todas las intervenciones en inclusión cultural y económica. Trabajamos en eso sin proponer magia".