Miércoles 09 de Diciembre de 2009
La Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) responsabilizó por la muerte de Rubén Carballo a la Policía Federal y comparó el caso con el trágico antecedente de abril de 1991, cuando falleció Walter Bulacio, un estudiante de 17 años reprimido antes de un recital de Los Redonditos de Ricota en Obras Sanitarias.
Bulacio fue apresado en una razzia y al día siguiente fue internado en el Hospital Pirovano donde le diagnosticaron un severo traumatismo de cráneo. Murió cinco días más tarde y la autopsia encontró huellas inequívocas de golpes con objetos contundentes en miembros, torso y cabeza.
Por la muerte de Bulacio está imputado el comisario Miguel Angel Espósito, quien entonces estaba a cargo de la comsiaría 35ª y que será juzgado publicamente el año que viene pero sólo por privación ilegal de la libertad y no por homicidio ya que en el expediente está probado como "cosa juzgada" que Bulacio no fue asesinado, sino que murió por un "aneurisma cerebral no traumático".
En tanto, el caso llegó hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos que en 2003 condenó al Estado argentino a cambiar los métodos de detención de menores y a indemnizar a la familia del adolescente.