El perfil de un prelado conciliador
José María Arancedo nació en Buenos Aires el 26 de octubre de 1940. Se ordenó sacerdote el 16 de diciembre de 1967, cuando tenía 27 años. Es licenciado en Teología (Universidad Católica Argentina, Buenos Aires), y se doctoró en Derecho Canónico (1984) en la Pontificia Universidad Gregoriana, Roma).

Miércoles 09 de Noviembre de 2011

José María Arancedo nació en Buenos Aires el 26 de octubre de 1940. Se ordenó sacerdote el 16 de diciembre de 1967, cuando tenía 27 años. Es licenciado en Teología (Universidad Católica Argentina, Buenos Aires), y se doctoró en Derecho Canónico (1984) en la Pontificia Universidad Gregoriana, Roma). Su lema episcopal es "Que todos sean uno". Fue ordenado obispo el 6 de mayo de 1988, en una ceremonia efectuada en la catedral de Lomas de Zamora.

Arancedo tiene un perfil en la red social Facebook bajo el lema "Desde el Evangelio". Allí posteó el sábado su último comentario sobre el Día Mundial del Enfermo, antes de viajar a Buenos Aires para participar de la asamblea de la Conferencia Episcopal Argentina.

Su arzobispado en Santa Fe comenzó 13 de febrero de 2003, días antes de que gran parte de la ciudad, en el cordón oeste, quedara bajo agua, en la peor inundación que sufrió (el pico fue el 29 de abril). Por entonces debió trabajar en la Iglesia codo a codo junto al Estado para promover la atención de los damnificados y la recuperación tras la catástrofe.

Asumió el cargo en la Iglesia santafesina en medio del escándalo y renuncia del ex arzobispo Edgardo Storni, quien hoy vive en La Falda (Córdoba) y fue denunciado por seminaristas por abusos.

El último conflicto que tuvo que afrontar fue el de la desaparición y destrucción de la imagen de la Virgen de Guadalupe, patrona de Santa Fe, que fue retirada del estadio de Colón el 7 de septiembre pasado. Primero mantuvo una reunión con plantel profesional y cuerpo técnico sabalero y luego realizó una misa de desagravio, el 16 de octubre pasado.

Arancedo promueve todo tipo de recursos para llegar a la comunidad. Permite, por ejemplo, la forma de acercarce a los jóvenes que tiene el cura flogger Sebastián Splawinski, de la localidad de Avellaneda, que reparte tarjetas y realiza las misas en los boliches.

La última vez que estuvo en el Vaticano con el Papa Benedicto XVI fue el viernes 11 de febrero pasado. Fue un viaje que hizo con el episcopado argentino, encabezado por el cardenal Bergoglio.