Martes 27 de Agosto de 2013
"La Argentina invierte en educación el seis por ciento de su Producto Bruto, más que Australia y Canadá, pero no logra mejorar sus indicadores de eficacia en la enseñanza", advirtió ayer el Instituto para el Desarrollo Social de la Argentina (Idesa).
"Sobre la base de datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Oecd) se observa que entre 2000 y 2009 la Argentina tomó la delantera en materia de inversión pública respecto de su PBI", agregó. En Australia, el gasto en educación aumentó de 4,9 a 5,1 por ciento del Producto, y el porcentaje de jóvenes de 15 años con capacidades insuficientes de lectura pasó de 12 a 14 por ciento.
En Canadá, el gasto en educación cayó de 5,6 a 5 por ciento del PBI y el porcentaje de jóvenes de 15 años con capacidades insuficientes de lectura se mantuvo en 10 por ciento. En la Argentina, en tanto, el gasto en educación aumentó de 4,6 a 6 por ciento del PBI, y el porcentaje de jóvenes de 15 años con capacidades insuficientes de lectura pasó de 44 a 52 por ciento. "Estos datos muestran que Argentina invierte en educación más que Australia y Canadá", señaló Idesa, una entidad contraria a las políticas económicas de inclusión social y reactivación aplicadas por el kirchnerismo desde 2003. Canadá, sin aumentar el esfuerzo financiero, logró mantener baja la proporción de estudiantes con insuficientes capacidades de lectura, lo cual no es fruto de la casualidad sino de sistemáticas mejoras en la gestión educativa. "Es un proceso inverso al de Argentina que invirtió mucho en educación pública y empeoró mucho también los resultados", dijo la consultora.
El informe dijo que varios factores explican el "fracaso argentino", aunque la Ley de Financiamiento Educativo sancionada a finales del año 2005 tuvo un rol protagónico.
"No hacen falta análisis sofisticados para verificar en la experiencia internacional que más inversión no garantiza mejor educación", indicó el instituto. "Las comparaciones internacionales son una buena herramienta para analizar y mejorar las políticas públicas", dijo la entidad en su análisis dado a conocer en medio de la polémica que desataron los paralelismos realizados por la presidenta Cristina Kirchner con esos países. "En lugar de cuestionar esta buena práctica sería muy positivo enriquecer el debate aportando seriedad y extendiéndolo a otros temas como, por ejemplo, los indicadores educativos", consideró Idesa.