Viernes 01 de Noviembre de 2013
"Comparto plenamente la decisión del juez de Instrucción Luis María Caterina y automáticamente, al recibir el oficio correspondiente, le será transmitido a las autoridades de la fuerza policial para que se informe a todo el personal y se cumpla a rajatabla lo dispuesto". Así se expresó ayer al mediodía el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, tras conocerse el dictamen que pone fin a la detención por "portación de caras" en el territorio santafesino.
No obstante, Lamberto admitió que "hay prácticas, usos y costumbres de la fuerza policial que son necesarias de entender en cuanto a la persecución del delito en una sociedad violenta como la que vivimos". Y al respecto hizo mención a que "los ciudadanos permanentemente llaman al 911 para avisar de gente sospechosa merodeando por sus barrios o sus hogares y la policía debe actuar en consecuencia". Claro que, agregó, "se exigirá que se haga en el marco de la ley y que se busquen supuestos probatorios que den sustento a la denuncia del ciudadano para después sí, poder arrestar al sospechoso".
Hay que cumplir. En declaraciones al programa "Trascendental", en LT8, el ministro manifestó que "cuando hay una disposición judicial hay que cumplirla" y aseguró que había leído algunas declaraciones del juez Caterina: "Comparto plenamente su criterio de aplicar el artículo de la ley tal cual fue sancionada en su momento y que establece que para detener debe haber indicios ciertos que puedan relacionar a la persona sospechosa con la comisión de un ilícito". Y explicó que, "en caso de que esos elementos existan, el personal policial debe saber que el tiempo de detención no puede superar las seis horas".
Finalmente, Lamberto comentó que "se tomarán todos los recaudos pertinentes para ordenar que la policía funcione en el marco de la ley" y que "se trabajará en forma coordinada con la Justicia para encuadrar el accionar de la fuerza".