Miércoles 30 de Noviembre de 2011
Conrad Murray, el médico de Michael Jackson recibió ayer la pena máxima de cuatro años de prisión por haber causado la muerte del Rey del Pop.
Murray, que ya había sido hallado culpable de homicidio involuntario, mantuvo un gesto adusto, con los brazos cruzados, cuando el juez del Tribunal Superior de Los Angeles Michael Pastor lo amonestó en repetidas ocasiones por lo que describió como una "horrenda violación de su responsabilidad profesional" mientras atendía a Jackson.
"El doctor Murray creó una serie de circunstancias y se involucró en un ciclo horrible", señaló el juez. Agregó que el uso del anestésico propofol había sido "una locura médica, que violó su obligación jurada, por dinero, fama, prestigio y cualquier otra cosa que haya ocurrido".
Murray fue condenado de homicidio involuntario luego de un juicio de seis meses que presentó el recuento más detallado hasta el momento sobre las horas finales de Jackson pero dejó muchos interrogantes sobre el tratamiento que el médico dio al superastro con un anestésico diseñado para salas de operaciones, con el fin de ayudarlo a lidiar con un insomnio crónico.
El principal abogado defensor, Ed Chernoff, dijo durante el juicio que "Michael Jackson era una persona en busca de drogas".
La muerte de Jackson en junio del 2009 asombró al mundo, al igual que la investigación que llevó a Murray a ser acusado en febrero del 2010.
Murray dijo a detectives que le había estado administrando al cantante dosis de propofol todas las noches para ayudarlo a dormir mientras se preparaba para una serie de conciertos que marcarían su regreso a los escenarios. El propofol se supone debe usarse en hospitales y nunca ha sido aprobado para tratamiento del sueño, pero Murray reconoció que se lo había dado a Jackson cuando salió del cuarto el día de su muerte.
Murray se negó a declarar durante su juicio pero optó por participar en un documental en el que dijo que no se consideraba culpable de ningún crimen y culpó a Jackson por tenerlo en una trampa para que le administrara el propofol. Sus abogados sostuvieron a lo largo del caso que Jackson debió haberse administrado él mismo la dosis letal cuando Murray salió momentáneamente de su cuarto.
En el memorando de su sentencia, los fiscales citaron las declaraciones de Murray para recomendar que reciba la pena máxima. También quieren que pague una indemnización a los tres hijos del cantante, Prince, Paris y Blanket.
Es poco probable que Murray pueda pagar cualquier suma considerable, incluyendo el 1,8 millón de dólares que costó el funeral. El médico tenía grandes deudas cuando aceptó trabajar para Jackson por 150.000 dólares al mes, y el cantante murió antes que Murray recibiera un pago.
Los fiscales dijeron que la relación de Jackson y Murray fue corrompida por la codicia. Murray actuó como un empleado que abasteció los deseos del cantante de recibir propofol para dormir, dijeron. l (AP)