Lunes 19 de Abril de 2010
Nuestro país es comparable al iceberg: sólo un tercio es visible desde la superficie al apoyarse sobre los dos tercios sumergidos. El tercio a la vista es el Estado rico y quienes lo apoyan interesadamente. Los dos tercios sumergidos constituyen el pueblo nacional. El Estado rico no generó ganancia alguna. Prosperó cuando retuvo para sí una importante porción de las exportaciones, obligó al pueblo a pagar impuestos descomunales e inauditos, echó mano al Tesoro nacional (respaldo de nuestra moneda) y vació las arcas de las reservas destinadas a los jubilados. Además no cumple con sus deberes específicos de seguridad, educación justicia y salud. El pueblo produce riquezas, genera mano de obra, paga los impuestos desmedidos, no puede acceder a ningún tipo de crédito normal, absorbe los efectos de una inflación galopante, sufre la inseguridad y el accionar de los vándalos, observa con desesperación el enriquecimiento ilícito de personajes innombrables, confirma la corrupción existente en todos los estratos de seguridad nacional y se preocupa por la aproximación de nuestro país hacia regímenes que practican el autoritarismo, la dictadura y la antidemocracia. Si los gobiernos no modifican su norma de conducta el pueblo sostenedor del iceberg se debilitará y derretirá poniendo en evidente peligro la estructura total del bloque.
Rubén Mario Baremberg, rubenbaremberg@express.com.ar