Viernes 14 de Diciembre de 2012
Según cuenta la historia, a fines del siglo XIX la comunidad italiana afincada en Rosario comenzó a tejer un sueño: crear un hospital para ese gran colectivo de inmigrantes similar a los que existían en Buenos Aires, Montevideo, Alejandría y Constantinopla. El proyecto rápidamente se ganó un nombre Hospital Italiano Garibaldi, en honor al político y militar que participó en la unificación de Italia. La fuerza de esos pioneros no sólo consiguió concretar su iniciativa sino también que el centro de salud sostuviera su actividad durante 131 años, convirtiéndose en un referente de la región.
En 1881, dos comerciantes genoveses con negocios inmobiliarios rurales y urbanos, Natale Riccardone y Battista Costa, se pusieron al frente del emprendimiento que se inauguró el 10 de enero de 1892, con un acto multitudinario. Y a tan sólo seis meses de su apertura, el hospital se convirtió en un lugar imprescindible, pues durante la revolución iniciada en 1890 albergó a cientos de heridos.
Por esa época, se creó la comisión encargada de elaborar el proyecto de ampliación. El Hospital pronto tuvo un lugar acreditado en el seno de la comunidad y su prestigio fue rápidamente reconocido. Antes del siglo XX, el peso de la asistencia recaía sobre las religiosas que fueron las encargas de asistir a los pacientes.
En muy pocos años y con mucho esfuerzo se fueron habilitando las distintas áreas del hospital, y el Italiano comenzó a considerarse como uno de los pilares de la atención de pacientes de Rosario y sus alrededores.
Su crecimiento no se detuvo: en los años 20, se construyó el policlínico y el túnel subterráneo bajo la calle Entre Ríos. Y, a finales del 38, el monoblock destinado, en ese momento, a cirugía.
El hospital siempre tuvo una gran vinculación con el país de origen de sus fundadores. Y también viceversa: en 1961, el presidente de la República de Italia, Giovanni Gronchi, inauguró el departamento de cirugía cardio-vascular que hoy lleva su nombre en conmemoración al mandatario. Cuarenta años después, otro presidente italiano, Carlo Ciampi autorizó por decreto la creación del Instituto Universitario Italiano de Rosario.
Otro hito fue la creación, en 1980, de la prepaga Italmedic. Actualmente, bajo la presidencia de Pablo Andrés Melvin y del consejo de administración, se sigue llevando a cabo una intensa labor de reestructuración, renovación y modernización, para que el hospital pueda transitar de pie otro siglo de vida.
Formador de profesionales
Además de la creación, en 2001, de un centro universitario en el que se cursan la carrera de medicina, posgrados, maestrías y doctorados, otro de los aspectos relevantes en la historia del Hospital Italiano Garibaldi es la apertura del Instituto Superior Incorporado Nº 9231, que incluye una escuela de enfermería, instrumentación quirúrgica y hemoterapia, entre varias especialidades de la salud. Y en 1980 se creó también la prepaga Italmedic.