Domingo 08 de Julio de 2012
“El hombre de tu vida” finalizó su segunda temporada con un alto rating y, por sobre todo, un nivel superlativo en lo que respecta a la mixtura de temáticas atrapantes, guiones sin desperdicio y actuaciones por arriba de la media habitual en la pantalla chica.
El último capítulo, emitido el jueves en Canal 5, fue el tercer programa más visto del día, con 17.9 puntos de rating (sólo en Buenos Aires). Ese número fue similar al promedio de las once emisiones (17.8) del ciclo dirigido y coguionado por Juan José Campanella, y que contó con un elenco de lujo.
Guillermo Francella, Mercedes Morán y Luis Brandoni fueron los tres protagonistas principales de esta producción, en la que también se destacó el joven Tupac Larriera, y que sobresalió además por la participación de figuras que fueron rotando en cada capítulo. En las últimas dos emisiones, por ejemplo, brilló Romina Gaetani, acompañada de Rita Cortese.
“El hombre de tu vida” es una historia basada en la vida de Hugo Bermúdez (Francella), un padre que acude a un extraño trabajo para poder mantener en soledad a su hijo adolescente (Larriera). La ayuda de su prima Gloria (Morán) será clave, ya que ella instaló un negocio de solos y solas, y Bermúdez es el único hombre de la agencia. El es el responsable de enamorar a las mujeres necesitadas de afecto, cobrar la elevada tarifa fijada para dicho servicio, y después desenamorarlas.
El cierre de esta segunda temporada tuvo un pico de tensión para Hugo y Gloria, apoyados en el incondicional padre Francisco (Brandoni), quienes fueron sorprendidos por una cámara oculta que ventiló la actividad de la supuesta agencia. Pero el ingenio de Hugo y Gloria hizo que la situación se revirtiera, en un capítulo final que, además, sirvió para lanzar una dura crítica a la televisión que busca rating a cualquier precio.
En el último bloque, con la agencia casi destruida, quedó una puerta abierta para relanzar el negocio a partir de una frase de Gloria: “En seis meses, cuando la gente se olvide, arrancamos con todo y acá no pasó nada”.
La sonrisa de Hugo, que perdió a su novia Silvina (Malena Pichot) por contar toda la verdad, deja una lucecita de esperanza para que regrese una de las mejores ficciones de la televisión argentina. El televidente, agradecido.