El hombre que renunció a la sucesión por amor
El príncipe Friso nunca quiso que su vida estuviera en el centro de la atención pública. El hermano del rey Guillermo Alejandro de Holanda era considerado un hombre simpático, pero más bien tímido.

Martes 13 de Agosto de 2013

El príncipe Friso nunca quiso que su vida estuviera en el centro de la atención pública. El hermano del rey Guillermo Alejandro de Holanda era considerado un hombre simpático, pero más bien tímido.

El príncipe de Oranje-Nassau nunca quiso ser rey, según dejó ya claro desde niño. El segundo hijo de la ex reina Beatriz nació el 25 de septiembre de 1968. Solía aparecer poco en público. Incluso en los actos oficiales de toda la familia, Johan Friso Bernhard Christiaan David solía estar ausente.

Mientras que su hermano mayor, Guillermo Alejandro, solía ser apodado por su ligera vida de estudiante "príncipe cerveza", Friso era conocido como "príncipe astuto".

No sorprende: se graduó en tres carreras en tiempo récord. En 1988 regresó de Estados Unidos a Holanda como ingeniero de la renombrada Universidad de Berkeley y estudió en Delft tecnología aérea y espacial y además economía de la empresa en Rotterdam. Más tarde, se desempeñó en la asesoría empresarial McKinsey en Amsterdam y terminó su formación como ejecutivo en un instituto de elite en París.

Le esperaba una carrera brillante: fue vicepresidente de banca de inversiones en Goldman Sachs en Londres y director de navegación espacial en el instituto de investigaciones holandés TNO en Delft. En el último tiempo antes del accidente, Friso fue jefe de Finanzas de la empresa atómica Urenco.

No lo dejaban en paz. Sin embargo, la prensa del corazón no lo dejaba en paz. Debido a que el amable príncipe nunca era visto con una novia al lado, comenzaron a circular rumores acerca de su supuesta homosexualidad. Los gays celebraban incluso "Friso partys". Debido a los incesantes rumores, se vio forzado a declarar oficialmente en 2001 que le gustaban las mujeres.

Poco tiempo después, fue visto al lado de una joven rubia, Mabel Wisse Smit, con quien asistió al funeral de su padre, el príncipe alemán Claus, en 2002.

Sin embargo, Friso volvió a ocupar los titulares y no por estar enamorado de una plebeya. Mabel había ocultado que en sus tiempos de estudiante había mantenido una relación sentimental con Klaas Bruinsma, uno de los mayores narcotraficantes de Holanda, que terminó sus días asesinado por un capo de la mafia y ex policía en 1991.

Bajo una fuerte presión política, Friso renunció a pedir la confirmación oficial del Parlamento a su boda con Mabel. De esa forma, perdió automáticamente su lugar en la sucesión al trono. Los dos se dieron el sí el 24 de abril de 20014 en Delft. La pareja se fue a vivir luego a Londres y tuvieron dos hijas, Luana, de ocho años, y Zaria, de siete.

La tragedia. No volvieron a formar parte de los titulares hasta el día fatídico: el 17 de febrero de 2012. El príncipe, amante de los deportes, se encontraba como todos los años junto a la familia real en el centro de esquí de Lech, en Austria. Como muchas otras veces, se fue a esquiar con un amigo. A pesar del riesgo de aludes, abandonaron la pista.

No había otra cosa que hacer que "cuidarlo amorosamente", dijo un neurólogo. Varios especialistas lo atendían en Huis ten Bosch, el palacio de su madre en La Haya. Allí murió este lunes, un día después del cumpleaños 45 de su esposa.