El drama de un hijo
Lunes 04 de Enero de 2010
La familia de Sebastián Fernández fue cruzada anteriormente por una tragedia. Agustín, uno de
sus hijos de cuatro años, sufrió serias heridas al caer de la moto que manejaba su papá. La
criatura quedó con medio cuerpo paralizado y por el traumatismo causado por el golpe debieron
implantarle placas de titanio en la cara.
La muerte del padre agobia más a la familia. Fernández era el único
sostén económico. Los vecinos contaron que su pareja ni siquera “cobraba el plan
social”. Además de vender en la calle Fernández juntaba unas monedas cortando el césped de
los vecinos del barrio. “Hace pocos días se compró una bordeadora y estaba contento”,
contaron ayer en Riva al 2100.