Viernes 09 de Diciembre de 2011
Julián Ezequiel Ramón, acusado del crimen de su cuñado de 11 años, Gastón Bustamante, ocurrido el 21 de noviembre último en la ciudad balnearia bonaerense de Miramar, se declaró ayer inocente, pese a reconocer que tocó el televisor de la casa del niño, donde quedaron sus huellas, la prueba principal por la que fue detenido esta semana.
"Confirmó que estando detenido recordó haber tocado el televisor", dijo el fiscal de la ciudad de Mar del Plata Rodolfo Moure, tras la indagatoria que duró tres horas, pero no dio más detalles al respecto porque, según explicó, ahora debe determinar con testigos la veracidad de los dichos de Ramón.
"Se ha proclamado inocente", sostuvo Moure sobre los dichos de Ramón durante las tres horas de indagatoria en las que el acusado se explayó sobre los 27 puntos que el fiscal tenía preparados.
Ramón quedará detenido en la DDI de la vecina cuidad balnearia de Necochea y el fiscal tiene ahora 15 días, prorrogables por otros 15, para resolver la situación procesal del acusado.
"Nada quedó sin tratar", dijo ayer el abogado de Ramón, Alejandro Borawski.
El fiscal relató que el acusado negó tener deudas de dinero pero que sabía que la familia de Gastón contaba con un plazo fijo porque él lo había ido a depositar.
Gastón fue asesinado el 21 de noviembre en su casa de la calle 27, entre 46 y 48, de Miramar, cuando ingresaron a robar a la vivienda y fue estrangulado con una media ya que, se sospecha, el homicida era conocido por el chico.
Ramón fue detenido esta semana cuando una estudio genético arrojó que sus huellas se encontraban en el televisor de la casa.
"Tengo acreditado que la persona que llevó el televisor a la cocina es la misma que mató a Gastón", explicó el fiscal, que también adelantó que citará a declarar como testigos a más familiares de la víctima y del detenido.
"No maté a nadie". Por su parte, Julián Ezequiel Ramón, detenido por el crimen del hermano de su novia, el niño Gastón Bustamante, en la ciudad balnearia bonaerense de Miramar, le dijo a su padre que es inocente y que no mató "a nadie".
"La verdad no le llegué a preguntar nada porque me miró y me dijo: «Papá, yo no maté a nadie, no soy un asesino»", contó Miguel Ramón que le aseguró su hijo el martes último en su casa, cuando la policía llegó para detenerlo.
Miguel Ramón es dirigente sindical de la Unión del Personal Civil de la Nacional, delegación Miramar.
En declaraciones a la prensa hechas afuera de los tribunales de Mar del Plata, adonde el joven de 24 años era indagado por el fiscal Rodolfo Moure, confió en que "Julián va a salir (en libertad) porque es inocente".
Y señaló que el imputado "no tiene problemas de dinero, al contrario", al rechazar las acusaciones de que ingresó a la casa de los Bustamante a robar porque tenía deudas.
El hombre reclamó que "se esclarezca" el crimen porque "a Gastón no lo tenemos más, y estamos sufriendo dos familias".
Afirmó que en Miramar "la sociedad está muy mal porque a Julián lo conoce todo el mundo" y subrayó que a su hijo "todo el mundo lo quiere".
También contó que anteanoche estuvo con los padres del nene de 11 años asesinado el 21 de noviembre en la casa familiar y resaltó: "Están mal, tienen un hijo que no lo tienen más. ¿Cómo querés que estén?". l (DyN)