Lunes 27 de Febrero de 2012
Omar Maturano, secretario general del gremio La Fraternidad (conductores de tren), aseguró ayer que el maquinista se enteró de la tragedia de Once cuando habló con el juez, ya que hasta entonces había creído que sólo fallaron los frenos sin consecuencias, y explicó que "entró en llanto" y tuvo que demorar las declaraciones.
Maturano afirmó que el maquinista Marcos Córdoba, quien condujo el tren de la tragedia, era "la víctima 52" del accidente. "Todos los compañeros que se jubilan con 30 años de servicio, tiene 25 ó 30 muertos en su haber, por arrollamientos en pasos a nivel y no por su negligencia", afirmó.
Maturano afirmó que Córdoba tomó el reemplazo de un conductor que no podía seguir en la estación Castelar y que entonces llevaba una demora de nueve minutos. Recordó que el tren anterior ya había sido cancelado y que debió convertir un viaje semirrápido en uno en que debía parar en todas las estaciones. "Al llegar a Once llevaba una demora de 20 minutos. Entonces se siente la presión de los pasajeros" .
Maturano expresó que "el compañero hizo las aplicaciones de servicio que debía hacer al entrar en la plataforma" y comentó que "para frenar en un espacio de 200 metros podía ingresar a 25 kilómetros por hora, como efectivamente hizo". "Aplicó el servicio y ya había equilibrado las presiones, pero cuando accionó el freno de emergencia, el sistema recibe un kilo en vez de recibir dos kilos y medio", añadió.
Negó que Córdoba hubiera declarado que recibió la orden "seguí", que figura en algunos testimonios, sino que ante el juez afirmó que "se quedó sin frenos y después habló de cosas técnicas, de todos los días".