Viernes 22 de Junio de 2012
La idea de llevar al cine "Hombre mirando al sudeste" le llegó a Eliseo Subiela como una iniciativa del productor Rodolfo Cabrera, y según dijo el director, su mujer y su sicoanalista no le dejaron opciones: "Si no lo hacés te matamos", bromeó. Así es como se embarcó en esta propuesta que le "daba mucho miedo". "La mayoría de las cosas que he hecho en esta vida ha sido porque alguien me empujó a hacerlas. Si por mí fuera me hubiera quedado en el barrio charlando con los amigos en el café, supongo".
Uno de los desafíos que encaró fue "aprender un nuevo lenguaje", pero explicó: "Por suerte hace mucho que le perdí el miedo a los actores y ya en cine el trabajo con ellos es una de las etapas del trabajo que más disfruto. Y el teatro es actores y texto. Todo lo demás es secundario. En este caso pensé en una recreación más que en una adaptación. Inclusive escribí algunas escenas que no están en la película. Hice cambios a partir del trabajo de los actores en el escenario. Me dí cuenta de que esa era una de las grandes diferencias: en el cine el espacio lo crea la cámara. En el teatro los actores".
En cuanto al elenco contó que Lito Cruz fue parte de la idea de producción desde un comienzo. "A Alejo Ortíz lo eligí entre varias propuestas que me hizo el productor. Creo que es una auténtica revelación. A Marina la conocía por sus trabajos en cine y Pablo Drigo es un actor infaltable en mis películas. Uno de esos actores que descuellan desde papeles secundarios, con eficacia y humildad", recordó.