Lunes 11 de Febrero de 2013
Extravagantes disfraces multicolores, bailarinas semidesnudas sobre enormes carros alegóricos, la pegadiza batería: las principales escuelas de samba invadieron anoche el sambódromo de Río de Janeiro con un homenaje a Vinicius de Moraes y su Garota de Ipanema y paseos a Alemania y Corea del Sur en un fascinante viaje de luz, música, erotismo y fantasía.
El carnaval más famoso del mundo comenzó hace 15 días con centenares de fiestas callejeras.
El sambódromo reunió anoche a 72.500 espectadores que siguieron el desfile las primeras seis escuelas del grupo especial, una especie de primera división del carnaval, bailarán y cantarán a lo largo de 720 metros, luchando por el título de “campeona”. Las restantes seis escuelas desfilan esta noche.
La escuela Uniao da Ilha rinde homenaje a Vinicius de Moraes, uno de los autores de la popular canción Garota de Ipanema.
“Vinicius cumpliría 100 años en 2013 y es una de las figuras más importantes de la cultura brasileña”, dijo Alex Sousa de Uniao da Ilha.
Imperatriz Leopoldinense se enfoca este año en el estado de Pará, en la Amazonia brasileña, mientras que la campeona del año pasado, Unidos da Tijuca, llevará al espectador a Alemania, e Inocentes de Belford Roxo hasta Corea del Sur.
Entrada la tarde, miles de personas comenzaron a concentrarse en el sambódromo antes del desfile. Cada escuela cuenta con entre 3.000 y 5.000 integrantes.
Como cada año, nerviosos sambistas sostuvieron los extremos de sus disfraces con infinitas precauciones para evitar quedar atrapados en el torniquete del metro.
El desfile, que se transmite a todo el mundo por televisión, es una competición con reglas muy estrictas, y seguida en todo Brasil con el mismo ardor que los partidos de fútbol.
Los desfiles se preparan durante todo el año, y cada escuela de samba gasta entre dos y cinco millones de dólares. Antes eran exclusivamente financiados por la mafia de la lotería clandestina, pero cada vez más empresas brasileñas y extranjeras auspician los desfiles televisados para el mundo entero.
“Sacar un 10 en el grupo especial es muy difícil porque hay mucho en juego, se evalúan muchas cosas”, dijo Victor Santos, uno de los integrantes de la escuela Beija-Flor.
Las autoridades estiman que seis millones de personas participan del carnaval de Rio, incluidos unos 900.000 turistas.
Este año 492 blocos protagonizan 700 desfiles callejeros, el mayor de ellos el de Bola Preta, de 95 años, el más antiguo de todos, que el sábado reunió a 1,8 millones de personas en el centro de la ciudad. Un total de 14.500 policías están a cargo de la seguridad. Los blocos son también muy populares en Salvador de Bahía, donde el viernes de noche el famoso rapero surcoreano Psy interpretó su Gangnam Style.