El apoyo a Pablo
Los infinitos llamados del domingo pasado, proveniente de diferentes lugares, religiones, partidos políticos, amigos y múltiples desconocidos que consultaban la guía para informar que no les permitían votar a Pablo nos conmovió...

Martes 25 de Octubre de 2011

Los infinitos llamados del domingo pasado, proveniente de diferentes lugares, religiones, partidos políticos, amigos y múltiples desconocidos que consultaban la guía para informar que no les permitían votar a Pablo nos conmovió, al margen de cualquier resultado. Particularmente, reviví la fuerte experiencia de hace seis años, cuando transitando el dolor de ver a un hijo luchar por su vida, conmovía tanta solidaridad y sintonía afectiva. Cada tanto, algún joven intenta luchar contra gigantes inapelables, muy distintos a los molinos de viento, del emblemático Quijote. Tal vez algún día logren romper la cruel división partidaria y transpartidizar sus objetivos más legítimos. Como madre, sentí miedo hasta dónde pueden llegar los sucios recursos de seres invisibles y regresó a mi mente la novela "El Sarí rojo", de Javier Moro. Ese relato ayuda a entender a quienes tienen la pasión política y defienden esa justicia social mínima, que permite sostener la vida. Ojalá estas palabras les lleguen a todos los que llamaron, son tantos que sería difícil personalizar las gracias y el sentimiento de emoción que provocaron. Un gracias especial a toda la familia, que trocó su descanso dominical, por ayudar a su hermano, sobrino, primo, amigo hermanado.

Mirta Guelman de Javkin, mirtaguelman@hotmail.com