Martes 15 de Septiembre de 2020
Para qué negarlo: es una época triste. Como un rayo que cae de improviso en una tarde luminosa, la pandemia llegó y cambió la vida de todos. Hay que esperar y aguantar, ser solidario y en lo posible feliz, y él lo sabe. Pero por más que lo sepa y también lo predique convencido a los demás, no siempre lo logra. Sobre todo, esa parte de la felicidad.
Su hija de cuatro años corretea por el patio y él se sienta a escribir. Más allá, en el barrio silencioso, gobierna el paisaje gris de la cuarentena. A mano, sobre un viejo papel que también incluye una lista de compras, escribe. Escribe esto:
Detrás de las ventanas
Para qué negarlo: es una época triste. Y entonces, surgen los recuerdos de lo perdido. De eso que por ahora está lejos. Muy lejos.
La hija se aproxima de pronto, y también de pronto le da un abrazo.