Domingo 15 de Noviembre de 2009
El 1º de noviembre de 2006 la provincia de Chubut inició un cambio en el sistema de enjuiciamiento similar al que se proyecta en Santa Fe: de un sistema inquisitivo a uno acusatorio, del juicio escrito al oral. A tres años de esa experiencia, el especialista Alfredo Pérez Galimberti observa que se trata de un proceso "dinámico, con avances y derrotas". La tasa de personas presas con condena (en Santa Fe la mayoría de los presos está en prisión preventiva) es del 50 por ciento en la provincia y de un 80 por ciento en Esquel, que ingresó antes a la reforma. Estos son los principales cambios que experimentaron algunos actores del sistema:
u Policía: "El primer cambio que tuvo que hacer la policía fue darse cuenta de que la persona detenida iba a estar inmediatamente en presencia de un juez. Porque este es un proceso por audiencias. Esto significó que se retrajeran medidas ilegales como golpear a las personas". En cuanto a la calidad de la prueba, "se trabajó en capacitar sobre la espectacularidad del juicio. Los policías no están pensando en cómo hacer un acta sino que van a tener que ir a un tribunal y contar cómo encontraron la evidencia. Esto modifica muchas prácticas".
u Defensa pública: una oficina atiende cuestiones civiles y otra penales. Trabajan como grandes estudios jurídicos. Cuando se requieren abogados por vacantes son contratados de un listado del colegio profesional. Existe un "defensor de nuevos derechos" que gestiona el acceso a vivienda, salud y educación de grupos sociales.
u Jueces: "Compraron el nuevo sistema y comprendieron que no perdían poder. Porque ellos tienen el poder de inscribir finalmente la verdad. Comprendieron que es falso que tengan que ponerse el interés social en la espalda. Si hacemos una encuesta la gente va a votar que al acusado lo condenen. Pero el juez sólo responde ante la verdad. Si es necesario, le dice a la población: «No les entrego a este hombre porque no me han demostrado verdaderamente que es el culpable»".