EEUU y Cuba acuerdan restablecer los vuelos comerciales directos
La medida se anunció en el primer aniversario del acercamiento diplomático entre los dos viejos enemigos de la Guerra Fría. Obama volvió a reclamar al Congreso.

Viernes 18 de Diciembre de 2015

El presidente estadounidense, Barack Obama, pidió nuevamente ayer al Congreso levantar el embargo a Cuba, el mismo día en que se restablecieron los vuelos regulares entre los dos países, al cumplirse un año del inicio del acercamiento entre Washington y La Habana. Hace exactamente un año, Obama y su par cubano Raúl Castro sorprendieron al mundo al anunciar que sus gobiernos habían decidido quitarse los guantes de box luego de medio siglo de enfrentamientos para iniciar un proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas.

Obama celebró ayer el primer aniversario de ese delicado proceso con una nota oficial en que llamó al Congreso de su país a poner su grano de arena iniciando el desmonte del embargo de cinco décadas a la isla antillana. Reiteró también que el cambio en Cuba no ocurrirá "de la noche a la mañana" y que la normalización completa de las relaciones "será un largo viaje" "El Congreso puede contribuir a una vida mejor para los cubanos levantando el embargo, que es el legado de una política fracasada", apuntó Obama en su nota, poniendo nuevamente la presión sobre el Poder Legislativo.

El embargo comercial y financiero a Cuba, en vigencia desde hace medio siglo, se apoya en un complejo enmarañado legal y burocrático codificado en ley, cuyo desmonte estará en manos del Congreso. Sin embargo, con sus dos cámaras dominadas por el opositor Partido Republicano, el Congreso no dio ninguna señal de estar interesado en poner fin al embargo.

El Departamento de Estado y la embajada cubana en Washington anunciaron ayer más temprano un acuerdo bilateral para restablecer los servicios aéreos regulares entre los dos países después de 50 años. El acuerdo fue alcanzado el miércoles, pero el anuncio fue formulado ayer para que coincidiera con el primer aniversario del histórico deshielo.

La embajada cubana en Washington informó que las partes "acordaron de forma preliminar el texto de un memorando de entendimiento para el establecimiento de los vuelos regulares", cuya adopción "se confirmará en los próximos días por ambos gobiernos".

La legislación estadounidense vigente aún prohíbe los viajes de turismo a Cuba, pero abre la puerta al otorgamiento de licencias especiales cuyos criterios se han flexibilizado desde enero de este año.

 

Amplio interés. Empresas aéreas estadounidenses ya manifestaron desde el inicio del proceso de acercamiento bilateral su interés en un acuerdo sobre vuelos regulares, atraídas por el enorme potencial de negocios. "Estamos listos para ofrecer enlaces fijos tan pronto Estados Unidos y Cuba permitan los vuelos comerciales", dijo en agosto Art Torno, vicepresidente de American Airlines, empresa que opera 22 vuelos chárter semanales a Cuba desde Miami, Tampa y Los Angeles. Las firmas JetBlue y United Airlines, que operan vuelos chárter desde Nueva York y Newark a Cuba, también están interesadas en un acuerdo de este tipo.

Hasta ahora sólo se podía volar de un país a otro con vuelos chárter o a través de terceros países. No es posible viajar desde Estados Unidos a la isla en un vuelo comercial regular de una aerolínea estadounidense ni comprar o reservar el billete a través de sus páginas webs. Algunas aerolíneas operan vuelos chárter directos a Cuba, pero sólo pueden viajar en ellos un número limitado de personas autorizadas por Washington. Los cubanoamericanos con familia en Cuba y estadounidenses con autorización a viajar a la isla sólo pueden reservar sus asientos en vuelos chárter a través de agencias de viaje autorizadas por Washington. Desde 2009, los cubanoamericanos pueden viajar a la isla a ver a sus familiares sin restricciones. En 2011 se ampliaron los viajes a un número limitado de estadounidenses, como familiares, periodistas, funcionarios, religiosos y cooperantes humanitarios.

Esperando los cambios. En Cuba, los negocios se dispararon desde el inicio del acercamiento, con bares, hoteles y restaurantes llenos, y un sector de turismo que espera cerrar el año con aumento del 17,6 por ciento, para unos 3,2 millones de visitantes extranjeros. Pero este auge no beneficia aún a gran parte de los cubanos que debe lidiar con carencias en su vida cotidiana. Peor aún, el acercamiento provocó en los últimos meses un aumento dramático de las salidas de cubanos hacia Estados Unidos (más de 78 por ciento en un año, según el Instituto Pew Research Center). La mayoría de esos emigrantes teme por la derogación en Estados Unidos de la Ley de Ajuste Cubano, que desde 1966 otorga a los isleños un trato privilegiado de residencia y facilidades laborales.

El nuevo contexto diplomático permitió a Cuba recobrar su atractivo económico, intensificar su acercamiento con Europa y hasta logró renegociar su deuda con el Club de París, que aceptó condonarle una buena parte de los créditos. En Cuba, el principal cambio en política puede salir del VII Congreso del Partido Comunista (único), a realizarse en abril. Muy esperado, el Congreso debe propiciar la salida de la vieja guardia partidista y dar el visto bueno a una nueva ley electoral para los comicios generales de 2018, tras las cuales Raúl Castro ha anunciado que dejará el poder.