EEUU se disculpó por infectar con sífilis a guatemaltecos en 1946
Barack Obama llamó ayer a su colega guatemalteco Alvaro Colom para disculparse personalmente por un estudio de científicos estadounidenses que inocularon sífilis a reclusos guatemaltecos hace más de 60 años.  

Sábado 02 de Octubre de 2010

El presidente Barack Obama llamó ayer a su colega guatemalteco Alvaro Colom para disculparse personalmente por un estudio de científicos estadounidenses que inocularon sífilis a reclusos guatemaltecos hace más de 60 años.
  Colom reconoció la “hidalguía” de la Casa Blanca de reconocer esa “espeluznante” experiencia y adelantó que se abrirá una investigación propia, reservándose el derecho de iniciar acciones para demandar un resarcimiento económico.
  El portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs dijo ayer que la noticia fue “sorprendente, trágica, condenable”. “Estados Unidos ofrece disculpas de todas las maneras a todos quienes fueron impactados”, dijo.
  La secretaria de Estado Hillary Clinton había notificado del estudio a Colom anteanoche, dijo ayer el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela.
  “Lamentamos profundamente que esto haya sucedido y ofrecemos nuestras disculpas a todas las personas que resultaron afectadas por esas abominables prácticas de investigación”, dijeron en una declaración conjunta Clinton, y la secretaria de Salud y Servicios Sociales, Kathleen Sebelius. “Estamos indignados de que tal investigación haya ocurrido bajo el pretexto de la salud pública”, aseveraron las funcionarias.
  “Estamos iniciando una minuciosa investigación con respecto a los detalles de este caso de 1946. Además, mediante la Comisión Presidencial para el Estudio de Asuntos de Bioética, convocaremos también a un cuerpo de especialistas internacionales para que revise e informe sobre los métodos más eficaces para asegurar que toda investigación médica en seres humanos que se realice en el mundo en la actualidad cumpla con rigurosas normas éticas”, agregaron las funcionarias del gobierno estadounidense en una declaración.
  “Reiteramos la importancia de nuestra relación con Guatemala y nuestro respeto por su pueblo”, concluyó la declaración oficial.
  El director de Institutos Nacionales de Salud, Francis Collins, explicó que el estudio no fue ético porque involucró a grupos vulnerables de la población, quienes no autorizaron su participación; porque se les engañó y además desconocían que eran infectados intencionalmente con agentes patógenos. “Este caso representa un ejemplo asombroso del capítulo oscuro de la historia de la medicina estadounidense”, agregó.
  Durante una investigación, la profesora Susan Reverby, del Wellesley College descubrió recientemente documentos archivados del doctor ya fallecido John Cutler, funcionario médico del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos, que registraban el estudio en Guatemala.
  Según el ministerio de exteriores de Guatemala, se inoculó con sífilis chancroide y gonorrea a 1.500 personas, algunas de los cuales no fueron tratadas posteriormente
  El estudio obtuvo la aprobación de los superiores de Cutler y fue financiado por una subvención de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos otorgada a la Oficina Sanitaria Panamericana (actualmente la Organización Panamericana de la Salud) y a varios ministerios del gobierno guatemalteco. Sus resultados nunca fueron publicados.
  El consejero de la embajada guatemalteca en Washington Fernando de la Cerda dijo que el gobierno desconocía completamente la existencia del estudio hasta la llamada de Clinton.
  El secretario de comunicación de la presidencia, Ronaldo Robles, anunció que intentará determinar si las autoridades locales de la época fueron informadas por sus contrapartes estadounidenses sobre la naturaleza del estudio y, además, qué hasta qué nivel jerárquico dentro del gobierno se conocía esta información.
  Robles dijo que “no sabemos si hay archivos, porque pasó hace tanto tiempo. Pero tiene que haberlos, en el Hospital Militar, en el Hospital Nacional de Salud Mental, en la policía... tiene que haber algo”.
  “Además, el gobierno se reserva el derecho de denunciar y demandar por este caso ante instancias internacionales”, dijo Robles.
  Esta revelación surge como un nuevo recordatorio de la relación tormentosa entre Guatemala y Estados Unidos, que apoyó el derrocamiento del presidente electo Jacobo Arbenz en 1954 y luego apoyó varios gobiernos represivos durante la guerra civil de 36 años que costó 200.000 vidas. l