Sábado 05 de Mayo de 2012
El Departamento de Estado de EEUU anunció ayer grandes cambios en uno de sus principales programas de intercambio cultural después que una investigación de la Associated Press sacó a la luz abusos graves.
El departamento emitió nuevas normas para su visa J-1 de Trabajo y Viajes de Verano, que trae a más de 100.000 estudiantes universitarios extranjeros a Estados Unidos cada año.
La investigación realizada por la AP en 2010 halló que algunas participantes trabajaban en clubes de desnudistas, no todas voluntariamente, mientras que otros se veían sometidos a condiciones de vida y trabajo comparables con la servidumbre sin sueldo.
El programa J-1, que data de la ley Fulbright-Hays de 1961, permite a estudiantes universitarios extranjeros vivir y trabajar por hasta cuatro meses en el país. La intención era fomentar el cruce de culturas, pero se convirtió en un negocio internacional multimillonario.
"El Departamento se ha enterado de que organizaciones criminales inmiscuían a los participantes en incidentes relacionados con la transferencia ilegal de dinero, creación de negocios fraudulentos y violaciones de la ley de inmigración".
Algunas normas entrarán en vigencia inmediatamente y otras en noviembre, entre ellas la que prohibirá el trabajo en sectores "productores de bienes" como la manufactura, la construcción y la agricultura. También se prohibirá trabajar entre las 22 y 6 horas.
El programa busca ayudar a estudiantes de menores ingresos a conseguir empleos temporarios o estacionales para ayudarles a pagar su viaje a Estados Unidos a fin de conocer su cultura y planes de estudio. Más de un millón de estudiantes han participado en una variedad de empleos en todos los estados y Washington.
Más frecuentes que los abusos sexuales han sido las denuncias de mala vivienda, poco trabajo y bajos salarios.
Algunos casos
En uno de los casos más graves, una mujer dijo que la violaron y obligaron a trabajar como desnudista en Detroit después de prometerle un trabajo de camarera en Virginia. Miembros de los clanes mafiosos Gambino y Nonnano y la mafia rusa hacían ofertas de trabajo fraudulentas a mujeres del este de Europa para que trabajaran en clubes de estriptís.