EEUU: La rebelión de las monjas
La mayor organización de monjas y laicas católicas de Estados Unidos rechazó una evaluación del Vaticano que indicó que habían caído bajo la influencia del feminismo radical y deben entregar el control de su agrupación a un trío de obispos.

Sábado 02 de Junio de 2012

Washington. — La mayor organización de monjas y laicas católicas de Estados Unidos rechazó una evaluación del Vaticano que indicó que habían caído bajo la influencia del feminismo radical y deben entregar el control de su agrupación a un trío de obispos.

La Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas (Leadership Conference of Women Religious), cuyas integrantes representan a cerca del 80 por ciento de las monjas de Estados Unidos, emitieron un duro comunicado definiendo la crítica del Vaticano como "infundada" y "el resultado de un proceso fallido con poca transparencia". Las monjas dijeron que el reporte del Vaticano "causó escándalo y dolor en toda la comunidad de la Iglesia y creó una mayor polarización".

Las tensiones entre las monjas estadounidenses y las autoridades eclesiásticas, tanto en Roma como en el país norteamericano, han crecido en las últimas décadas por el rol cada vez más independiente y abierto que han ocupado las mujeres en temas políticos y sociales. La Conferencia ha planteado debates de cuestiones profundamente incómodas para el Vaticano, como la ordenación de gays y lesbianas o el patriarcado dominante en la cultura de la Iglesia, en la que las mujeres tienen un rol claramente marginal. Algunas han hecho pedidos públicos para que la Iglesia flexibilice su posición contra la anticoncepción. El Vaticano también se ha quejado de que las monjas se han centrado más en temas de justicia social como la pobreza, y no han promovido la visión de la Iglesia en cuestiones como el aborto y el matrimonio homosexual.

Para controlar a las hermanas, el Vaticano anunció que colocaría a la Conferencia bajo la órbita de un trío de obispos, que tendrán el poder de reescribir sus estatutos, sus agendas en reuniones y hasta sus textos litúrgicos. La junta directiva de la agrupación definió al castigo vaticano como "desproporcionado" y dijo que "comprometería su capacidad para cumplir con su misión". Las monjas han recibido un fuerte apoyo público en Estados Unidos, con vigilias desde Alaska a Florida.