Martes 15 de Diciembre de 2015
La mayoría de los concejales que acudieron a la cita con la intendenta Mónica Fein ayer en el Ejecutivo remarcaron y valoraron la apertura al diálogo, pero con miradas escépticas y en un marco de cautela. "La última sesión fue un bochorno. Con este antecedente arrancamos mal, ahora damos un tiempo pero pedimos gestos, como una auditoría en Obras Particulares, el respeto a las normas en la Secretaría de Planeamiento y una convocatoria concreta a los ediles para decidir el Fondo Municipal de Tierras", punteó la concejala María Fernanda Gigliani. "Hay que ver en la cancha cómo se traduce el discurso. El pacto socialismo-PRO no nos parece correcto. Estamos dispuestos a otro camino para que el socialismo apoye, por ejemplo, un plan de transparencia. La gente los votó a ellos y no al macrismo", indicó el edil de Ciudad Futura, Juan Monteverde. Por Rosario Federal, Diego Giuliano recordó que "institucionalmente hubo muy poco diálogo con la intendenta y ahora, para que no sean sólo palabras, hay que sentarse en base a un trabajo en convivencia, seguridad y la búsqueda de la autonomía". Desde el PRO, Carlos Cardozo indicó que "hay que gestionar ante Nación obra pública para los barrios y vivienda", tras recordar que el carril exclusivo en avenida Alberdi tiene pendientes dos tramos hasta Granadero Baigorria que se podrían gestionar con funcionarios nacionales. El justicialista Eduardo Toniolli le dejó una carpeta con la inversión en Rosario de la gestión kirchnerista, para contrarrestar las acusaciones de discriminación y la necesidad de "generar un shock de infraestructura en los barrios".