Miércoles 01 de Octubre de 2014
Los dos principales acusados del crimen de Melani Desiré Navarro, la nena de 5 años asesinada de un balazo en la cabeza ocho meses atrás cuando jugaba con otros chicos frente a su casa de Flammarión al 4900 y quedó en medio de una pelea entre bandas, fueron procesados como coautores del homicidio. En la misma resolución, el juez que instruyó la causa procesó a un tercer involucrado en el suceso y desvinculó en forma preliminar a otros dos.
Claudio Daniel "Quico" Martínez y Claudio Germán "El cagón" Mansilla fueron procesados por el juez Luis María Caterina por el delito de homicidio calificado por el uso de arma de fuego. A su vez, Alejo Roberto Coronel sólo fue procesado por tenencia de arma de guerra y Pablo Alfredo Mansilla e Iván Jesús Martínez recibieron la falta de mérito.
Saga de ataques. Melani tenía 5 años cuando la madrugada del 22 de enero pasado fue baleada en la cabeza mientras jugaba con otros ocho chicos en Flammarión al 4900, a metros del cruce con calle Gutiérrez. El disparo fue efectuado durante una pelea entre bandas, enfrentamiento que ya había registrado otros dos heridos en un radio de 15 cuadras. Melani quedó tirada boca abajo en la calle y su madre la llevó con un vecino al hospital Víctor J. Vilela, pero murió a poco de llegar.
Para los investigadores, esa seguidilla de ataques cruzados fueron a raíz del crimen de Adrián Oscar Ledesma, un hombre de 35 años asesinado el 14 de septiembre de 2013 en Garibaldi y Rodríguez, a unas diez cuadras de donde murió Melani. Y a ese crimen se podría sumar, en el contexto violento de esa zona de la ciudad, el de Mario Rafael Meoni, de 52 años, atacado a balazos el 13 de octubre pasado en la esquina de Mister Ross y Callao por dos hombres que iban en una moto.
Cuando los acusados de matar a Melani todavía no habían sido detenidos, los parientes y vecinos de la nena asesinada se concentraron en Tribunales con una demanda concreta: que los autores de la balacera sean sancionados con rigor. En este contexto, los familiares de Melani se presentaron como querellantes patrocinados por los abogados Adrián Ruiz y Antonela Travesaro.
A tiro limpio. En su declaración indagatoria, "Quico" Martínez negó la autoría del hecho. "Yo no soy de ese barrio, donde murió Melani. Esto es una cadena. Joni le dio un tiro a mi hermano (Iván Jesús) dos semanas antes de la muerte de la nena. Joni tiene problemas con un tal Pipi que vende drogas. Yo tengo un llamado, no sé quién llamó, que me dijo «ojo que anda el Joni» en una moto Twister blanca y me dijo eso para que nosotros nos estemos cuidando porque éste pasa y tira. El día que pasó eso con Melani nosotros salimos a dar una vuelta en una Honda Wave negra que manejaba Mansilla para buscar a Joni y al padre de él. Como no lo cruzamos al Joni le di dos tiros en las piernas al padre y seguimos. Después de eso vino el Joni con otro más en una moto blanca a tirar tiros a mi casa y le pegaron a un chico de 15 años. Después me enteré de la balacera que se armó en Flammarión entre la banda del Joni y la de Pipi", relató Martínez.
Además, Quico negó haber estado en la escena del crimen. "Ese día yo estuve con mi señora y mi nena en la casa de mi suegro, que vive en (bulevar) Avellaneda". El otro imputado, Claudio Mansilla, también negó haber participado en la balacera. "Yo tengo para presentar testigos que ese día estaba en la casa de la madre de mi hijo. Estuve en esa casa desde las siete de la tarde hasta el otro día", aseguró.
Más allá de la declaración de los dos hombres, para dictar la resolución el juez Caterina ponderó los dichos de una testigo del violento suceso. "Claudio Martínez y otros tipos tiraban tiros mientras bajaban de un auto al que estacionaron cerca de la vía. En ese momento le pegaron a la nena. Yo estaba al lado de ella y le pedí permiso a la mamá para entar a la casa por la balacera. Entramos asustados y cuando nos dimos cuenta la nena había quedado afuera, tirada en la vereda".
Todo creíble. El magistrado también valoró los dichos del testigo Jonatan Adrián G., detenido en abril pasado por un doble homicidio que se tramita en el juzgado de Instrucción Nº5. "Ese día estaba en la puerta de mi casa. Claudio Martínez y El cagón empezaron a tirar y le pegaron a la nena. Al primero que alcancé a ver fue a Quico. Lo conozco porque había matado a mi tío, pero a El cagón no lo conozco. Cuando mató a mi tío le pegó un tiro en las piernas a mi papá y mató a un amigo", señaló.
En los fundamentos de la resolución, Caterina sostuvo que las declaraciones de los testigos que involucran a Martínez y a Mansilla en el crimen "lucen creíbles, sin error o mendacidad. Son relatos sólidos, sin fisuras apreciables que hagan dudar sobre ellos, pese a la evidente enemistad con los imputados".