Lunes 12 de Marzo de 2012
Dos jóvenes de 25 y 27 años murieron luego de que sus cabezas chocaran en el aire tras haberse lanzado con arneses de una grúa, desde unos 25 metros, cuando practicaban bungee jumping en la localidad bonaerense de La Reja, partido de Moreno, informaron ayer fuentes policiales.
Los voceros dijeron que el impacto ocurrió a las 20 de anteayer, luego de que las víctimas rebotaran en el vacío amarradas de los tobillos con una soga elástica, como parte de la práctica del deporte extremo.
El hecho ocurrió en una casa quinta de la calle Alvarez Thomas al 3100, esquina Rubén Darío, donde una grúa para la construcción de edificios había sido montada en las primeras horas del sábado, luego de que sus partes permanecieran de-sarmadas en el lugar desde hacía mucho tiempo.
Claudio Marcelo Martínez, de 25 años, y Alexis Sebastián Papayani, de 27, ambos domiciliados en la Capital Federal, hace unos días habían instalado la grúa, de más de 20 metros de altura, en la quinta de la madre de un amigo en la esquina de Alvarez Thomas y Rubén Darío, en La Reja.
Según trascendió, el hijo del matrimonio dueño de la casa quinta planeaba concretar un emprendimiento relacionado con el bungee jumping e invitó al lugar a unos diez amigos para probar la grúa y los otros elementos previstos para la actividad.
Fuentes policiales informaron que este grupo, al parecer, tenía también intenciones de comprar la quinta. Según la principal hipótesis, Martínez y Papayani se arrojaron atados por la misma cuerda y en la caída chocaron sus cabezas, lo que les habría provocado la muerte. Una de las víctimas murió en el lugar y la otra fue trasladada por los testigos al hospital local donde murió poco después.
Cuando la policía arribó a la quinta se encontró con el cuerpo de uno de los fallecidos.
Una de las víctimas falleció en el acto, mientras que la otra perdió la vida en una ambulancia, donde era trasladada de urgencia al hospital de Moreno.
Gritos. Por su parte, un vecino de la casa quinta de La Reja, identificado sólo como Martín, manifestó al canal de cable Todo Noticias (TN) que, en el mediodía del sábado, comenzaron a llegar automóviles a la casa quinta y, durante "toda la tarde, se escucharon gritos".
"Cuando saltaban, parecía que se divertían, pero después nos dimos cuenta de que algo pasó por el movimiento de ambulancias y porque llegó la Policía Científica a la casa", detalló el hombre.
La causa está a cargo del fiscal de Moreno Mariano Navarro, quien aguarda los resultados de la autopsia de los dos cuerpos para constatar la mecánica de la muerte.
Los voceros policiales aclararon que los involucrados aparentemente no tenían ninguna habilitación para realizar esta actividad, aunque lo estaban haciendo de manera privada, sin explotación comercial.
Los jóvenes habían tomado algunas medidas de prevención, como la colocación de una estructura inflable al pie de la grúa, debido a que se trata de un deporte de alto riesgo.
El bungee jumping, también conocido como góming, es un deporte extremo en el que quienes lo practican se arrojan de gran altura, como desde altos puentes, para rebotar en el vacío amarrados con una soga elástica desde los tobillos que permite, primero, caer de manera acelerada y, luego, amortiguar la caída para rebotar en el aire de manera repetida.
Al parecer, los jóvenes que viven en la casa quinta intentaron montar un emprendimiento de bungee jumping en la zona para atender la demanda de deportes extremos en zonas cercanas a la Capital Federal. l (Télam y DyN)