Martes 29 de Mayo de 2012
Dos escuelas de la zona sudoeste de la ciudad denuncian estar invadidas por las ratas que pululan en las zanjas. Se trata de la primaria San Juan Bautista Nº 1222 y la secundaria Sor María Josefa Rosello Nº 2002, ambas de Irurtia al 8200, en barrio Godoy. Entre los dos establecimientos suman una comunidad de más de 800 alumnos y unos 80 docentes acostumbrados, como todos los vecinos del sector, a convivir con roedores. Los directivos hicieron desinfectar dos veces los edificios en una semana, pero reclaman ayuda del municipio.
"Llamamos a Control de Vectores y de allí nos piden que enviemos una carta a Parques y Paseos para que ellos les comuniquen nuestro problema. Parece una broma. Y nos aclaran que este barrio está declarado en emergencia por el hantavirus. Haremos todo lo que nos dicen, pero no es posible tanta traba burocrática y tanto gasto. No es justo tener que vivir entre las ratas", se quejó la directora de la primaria, Alicia Cícero.
Estas dos escuelas, ubicadas a una cuadra del final del distrito, dependen de la congregación Hermanas de la Misericordia y por su vulnerabilidad económica reciben cien por ciento de subsidio del Estado. Un centenar de chicos concurre al comedor escolar y otros tantos toman la copa de leche, por lo tanto, son establecimientos educativos a los que desembolsar aproximadamente 300 pesos por desinfección les implica una erogación importante. Sin embargo, en esta última semana, los directivos se vieron obligados a echar mano a esa estrategia en dos oportunidades.
Ayer, una empresa privada volvió a colocar cepos y tramperas bajo los armarios y en otros rincones del secundario. "En el primario es más complicado, pero aun así también tomamos recaudos y cuidamos la higiene a más no poder. Igual nada alcanza en un barrio olvidado para el municipio: no hay cloacas, las zanjas están mugrientas, hay basurales crónicos, no hay agua en verano, ni semáforos por Rivarola, la calle más transitada. Después se habla de violencia e inseguridad, que sepan los funcionarios que vivir así genera la más violenta de las violencias, no obstante en este barrio hay gente buenísima a los que se obliga a vivir mal", dijo un docente que prefirió preservar su identidad.
La "Rata Estudiosa". Las imágenes tomadas por La Capital refuerzan el testimonio del docente. También lo hacen los comentarios de los vecinos del barrio que, a pesar de las carencias, se niegan a perder la ironía. "Hay una canción (de María Elena Walsh) que habla de la Vaca Estudiosa, bueno acá se podría hacer otra sobre la Rata Estudiosa, sería un hit", comentó una vecina indignada.
La problemática no es menor en esta ciudad donde hace pocos días se registró un caso fatal por hantavirus, de un adolescente de 15 años.
Tras esa muerte, la semana pasada, padres de las escuelas Nº 1318 y Nº 547, de Saavedra y Barra, al sudoeste de la ciudad, seguían reclamando respuestas frente a la proliferación de ratas.
Sostienen que la presencia de los roedores es causada por varios basurales existentes en la zona y, particularmente, por el terreno de una ex chatarrería ubicada frente al edificio educativo. Un padre de la comunidad escolar, Jorge Di Orio, dijo que la escuela fumigó pero los basurales y el terreno siguen estando en malas condiciones lo que hace que el trabajo pierda efectividad.
Controles
El director de Parques y Paseos, Nicolás Mijich, había aclarado la semana pasada que con equipos propios del municipio se está trabajando en el relevamientos de 51 áreas de toda la ciudad, donde se controlan zanjas y espacios públicos con una periodicidad de entre 30 y 35 días. Y pidió que los vecinos colaboren “limpiando los patios”.