Dos detenidos por matar a un chico frente a un quiosco de drogas
Dos jóvenes fueron apresados el lunes en el marco de la investigación por el ataque a balazos en el que murió Wilson Benavídez, de 15 años, y resultó gravemente herido su primo José Gázquez, de 20...

Miércoles 13 de Noviembre de 2013

Dos jóvenes fueron apresados el lunes en el marco de la investigación por el ataque a balazos en el que murió Wilson Benavídez, de 15 años, y resultó gravemente herido su primo José Gázquez, de 20, episodio ocurrido frente a un búnker de drogas de la zona sur de la ciudad la semana pasada. En los operativos que derivaron en los arrestos se secuestró un arma de fuego que ahora será cotejada con las vainas halladas en la escena del crimen.

Emanuel Antonio A., de 22 años, y Matías Leonel C., de 17, fueron apresados el lunes a la mañana en una casa ubicada en Ameghino al 2900 bajo la sospecha de estar vinculados con el atentado que mató a Benavídez e hirió a Gázquez. En esa propiedad, los efectivos de la sección Homicidios de la policía rosarina secuestraron una pistola calibre 9 milímetros que será peritada con los plomos hallados en el lugar del hecho.

Los móviles. La motivación del violento hecho fue atribuída por vecinos de la zona a la intermitente existencia de un quiosco de venta de drogas que al parecer el día del crimen no funcionaba. El búnker está situado en Garibaldi y Rodríguez. Es una casa de puertas enrejadas con ventanas tapialadas y pequeños huecos característicos de esos puestos de venta de narcóticos.

Frente a una de las paredes de esa construcción, la tarde del martes 5 de noviembre cayeron baleados los dos jóvenes. Según la policía, se movilizaban en una moto cuando alguien les disparó sin mediar palabras. Entonces, el más chico recibió un balazo en la cabeza y otro en la espalda. Murió a la madrugada del día siguiente en el Hospital de Emergencias mientras que Gázquez sufrió dos impactos en el pecho y hasta ayer seguía internado en ese centro asistencial con pronóstico reservado. Sus familiares señalaron a la prensa y a la policía que los jóvenes habían ido a cargar nafta para la moto en una estación de servicios ubicada por Ovidio Lagos y que nada tenían que ver con el búnker.

Respecto del hecho, ningún vecino dijo haber visto lo que ocurrió. Si bien una versión indicaba que el tirador iba en bicicleta, eso no fue confirmado por la policía. Y aunque algunos dijeron haber escuchado varios disparos, tampoco se estableció si hubo más de un tirador o si hubo intercambio de balas.

La misma gente del barrio comentó la violencia que padece a diario. "La policía sabe que se vende droga ahí", señaló un hombre en referencia al búnker. "Lo cierran, lo abren y lo vuelven a cerrar. Los policías son cómplices y los jueces y políticos miran para otro lado. Siempre pasa lo mismo", afirmó una mujer que habló con este diario. Junto a ella, una joven dijo: "Cuando se vayan éstos (en alusión a la policía que trabajaba el día del hecho) van a volver y van a seguir vendiendo droga. Todos los meses tenemos un muerto acá y a nosotros no nos cuida nadie". Y ofuscada agregó: "¿Sabés por qué no lo tumban? Porque la policía viene todas las madrugadas a buscar la plata", bramó mientras un muchacho a quien un mes atrás le mataron a un primo en la misma esquina proponía: "Vamos a tirar abajo esa porquería, loco".