Miércoles 13 de Noviembre de 2013
Cuatro policías y un agente de Prefectura Naval detenidos en el último mes y acusados de brindar información a la llamada banda de Los Monos recibieron ayer el beneficio de la prisión domiciliaria. El juez de Instrucción Juan Carlos Vienna les concedió esa modalidad de detención a los uniformados, pero les impuso como condición el pago de altas cauciones que van de los 10 mil a los 50 mil pesos. Como aún deben materializar ese trámite, hasta anoche los efectivos no habían sido traslados a los domicilios donde seguirán detenidos, a la espera de que se resuelva su situación en la causa.
Tres de los policías que irán a sus domicilios habían sido apresados el pasado 17 de octubre en base a datos de escuchas telefónicas que los ubicaban colaborando con la familia Cantero o brindando información a sus miembros. Fueron detenidos y acusados de pertenecer a la asociación ilícita que investiga el juez Vienna a partir del crimen de Martín "Fantasma" Paz, que dejó al descubierto el funcionamiento de bandas criminales ligadas al narcotráfico.
Los efectivos alcanzados por el beneficio son el comisario de la Unidad Regional XVII de San Lorenzo Sergio Blanche; el suboficial principal Anacleto Enriquez, que estaba privado de destino; y el cabo primero Gustavo Cárdenas, que prestaba servicios en una subcomisaría del Gran Rosario. Sus abogados defensores habían solicitado que les atenuaran las condiciones de detención y finalmente el juez les otorgó el arresto domiciliario, con el visto bueno de la fiscal Adriana Camporini.
Otro uniformado que obtuvo la prisión domiciliaria fue el jefe de la sección Sustracción de Automotores, comisario Germán Herrera, apresado 25 de octubre y también sospechado de tráfico de influencias y de mantener estrechos contactos con la familia Cantero. Al igual que el resto, negó la acusación y dijo ser inocente de los cargos que les imputan. Por último, la medida alcanzó al agente de Prefectura Naval Roberto Mario Otaduy, arrestado el 1º de noviembre bajo sospecha de colaborar con el clan.
Hasta ayer, según indicó una fuente ligada a la causa, las medidas aún no se habían concretado porque los policías deben presentar las cauciones requeridas con sumas de dinero en efectivo o en bienes inmuebles.
A estos cinco efectivos se suman otros seis uniformados que a lo largo de la investigación quedaron ligados directamente a la causa y que ya recibieron el beneficio de la excarcelación.