Docentes a contramano
Estamos en épocas de las llamadas luchas gremiales para conseguir beneficios que se transforman en privilegios. Los maestros, ahora con buenos salarios, acuden a los paros salvajes, sin importarles el daño que...

Viernes 30 de Septiembre de 2011

Estamos en épocas de las llamadas luchas gremiales para conseguir beneficios que se transforman en privilegios. Los maestros, ahora con buenos salarios, acuden a los paros salvajes, sin importarles el daño que ocasionan a los chicos, destinatarios finales de su tan mentada vocación. Jubilarse con 25 años de aportes implica que podrán hacerlo a los 45 años. ¿Qué nivel de estrés y/o desgaste puede tener alguien por estar frente a un grado cuatro horas por día, nueve meses al año, que justifique no querer trabajar más a esa edad? ¿Por qué no se propone efectuar otras tareas pedagógicas o administrativas y no el dejar de trabajar y cobrar directamente? Después de los paros se ufanan del alto acatamiento de la medida. Seguro. Si lo que se está fomentando es la vagancia, ya se va ejercitando la misma frente a un gobierno que, impávido, deja hacer lo que se quiere, sin siquiera descontar los días que no se trabajan. Casi todos los trabajos producen estrés. Abogados, contadores, médicos, empresarios y todos los profesionales deben renegar día a día para llevar adelante sus tareas. ¿Qué decir también de operarios con labores pesadas, que tienen que seguir hasta los 65 años? Yo nunca tuve un maestro, son pocos y por lo general son los que están al frente de los sindicatos, y son los que están siempre al frente de las "luchas". Vamos contra la corriente del mundo. Hoy Europa está llevando todas las jubilaciones a los 67 años, con gobiernos fundidos después de dejar llevar adelante políticas del sí fácil frente a los embates de los vagos que no quieren trabajar. Hay muchos a los que les gustaría quedarse a rascarse en la casa cobrando desde los 45 años. No creo que sean los sucesores de Sarmiento los que para hacerlo usan de rehenes a los chicos y se aprovechan de un inoperante gobierno que ya les dio de todo, y frente a eso se aprovechan para sacarle más. Si tienen algo de dignidad, piensen en los chicos y vuelvan a las aulas. Si no, dedíquense a otra cosa, porque maestros no son.

Ricardo Castellani