Jueves 30 de Octubre de 2008
Buenos Aires.— Un suboficial de Gendarmería fue asesinado de un tiro en la cabeza cuando realizaba la guardia en una de las garitas de vigilancia del complejo Ejército de los Andes, conocido como Fuerte Apache, en el partido bonaerense de Tres de Febrero.
Fuentes judiciales señalaron que la principal sospecha apunta a que el autor del crimen es un vecino del complejo que disparó sin motivos contra la garita, donde estaba el cabo Roberto Omar Centeno, de 28 años, con otro suboficial.
Los voceros indicaron que que, de acuerdo con un primer peritaje, el balazo habría sido disparado de una distancia de entre 40 y 50 metros. El episodio ocurrió pasada la una de ayer en el puesto de vigilancia 15 que Gendarmería posee en el complejo ubicado en Ciudadela Norte. Los investigadores señalaron que el cabo Centeno estaba sentado dentro de la garita completando una planilla administrativa, y un suboficial estaba parado en el exterior, realizando la vigilancia.
En cierto momento, se escuchó un disparo y el suboficial vio cómo el cabo Centeno caía al piso, con un balazo en el oído que lo mató en el acto.
Fuentes judiciales coincidieron en que el proyectil fue disparado desde un punto fijo, a una distancia de entre 40 y 50 metros, y dijeron que el balazo es de un calibre 9 milímetros o de un calibre 380 y que el disparo pudo haber sido efectuado desde una de las torres del complejo habitacional.
"Hubo tres casos de tiros al boleo con heridos. Pero es la primera vez que lo hicieron al estilo francotirador, como asegurándose la víctima", dijo el comandante general de Gendarmería, Héctor Schenone.
"Esto es la obra de un loco cobarde; no puede ser gratuito, es un ciudadano asesinado que deja una familia, que a su segundo hijo no lo ha conocido y al otro chiquito casi no lo disfrutó", dijo el oficial. (Télam)