Dilma Rousseff, a punto de perder a su principal socio de gobierno
El vice Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, rompió el silencio y expuso en una explosiva misiva la falta de confianza que existe entre la mandataria y él.

Miércoles 09 de Diciembre de 2015

En medio de un proceso de impeachment que puede resultar en su destitución, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se encontraba ayer a un paso de perder el respaldo de su vice Michel Temer y eventualmente el del principal socio de su gobierno, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). La crisis entre el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y el mayor partido del país quedó en evidencia a raíz de una explosiva carta "personal", que se filtró ayer a la prensa.

En la misiva, Temer acusa a la presidenta de haber mentido al decir que confía en él y el partido que preside y se queja por varias actitudes de Rousseff, que a su entender lo confinó al rol de "vicepresidente decorativo". "Solo nos tuvo en cuenta en la actual crisis", dijo Temer Según medios locales, la oficina de prensa de Temer afirmó que no se trata en absoluto de una ruptura con Rousseff ni un quiebre de la alianza PT-PMDB. No obstante, las quejas del vice hacen dudar respecto a la permanencia de esa unión bipartidaria que nació en 2003, cuando el PT llegó al poder de la mano de Luiz Inacio Lula da Silva.

El propio gobierno ve en la misiva un "camino a la ruptura", al menos en lo que a la fórmula presidencial se refiere. "El gobierno evalúa que la carta de Temer (...), llena de quejas por el trato recibido por él y su partido desde 2011, representa una separación política que puede llevar a la ruptura del vice con la presidenta", dijo la analista del canal GloboNews Cristiana Lobo. Agregó que para el gobierno, "Temer se está posicionando claramente en el tablero político como polo de poder, algo que faltaba hasta ahora".

El comentarista de política del portal UOL Josias de Souza coincide con Lobo en esa lectura, y señala: "La carta vale por una ruptura. Es como si el vice, cansado de su papel escenográfico, deseara sustituir a Dilma en lugar de socorrerla". Más allá de que el vice rompa con Rousseff y/o el PT lo haga con el PMDB, lo cierto es que la carta cayó como una bomba en momentos en que el gobierno se debate para defender el mandato de la presidenta.

Y fue justamente un correligionario de Temer en el PMDB, el líder de la Cámara baja, Eduardo Cunha, el que acogió la semana pasada un pedido de destitución de Rousseff avalado por la oposición. Además de ser el principal socio del gobierno, el PMDB es junto con el PT el que tiene la mayor representación parlamentaria. Por ello, ambos partidos tienen la mayor representación en la comisión especial que de acuerdo con el reglamento será la encargada de pronunciarse a favor o en contra de la continuidad del proceso contra Rousseff. Esa comisión está integrada por 65 diputados de todos los partidos, en número proporcional al de las bancadas. El PT y el PMDB tienen ocho miembros cada uno.

Si alguna esperanza le queda a Rousseff en medio a la crisis que le quita el sueño desde que asumió su segundo mandato, en enero, es la división que sacude al propio PMDB. El partido está segmentado, según admitió un aliado de Temer, en tres sectores: uno "incondicionalmente" oficialista, otro "neutral" y otro "que hace oposición". Precisamente, las disputas internas en el partido por la designación de sus integrantes llevó a que la instalación de la comisión especial en la Cámara baja fuera aplazada el lunes. Pero se trata de una esperanza con sabor a poco para la mandataria, a quien respalda únicamente cerca del 10 por ciento de la población, según sondeos. Según medios, la integración de la comisión especial será votada a la brevedad (ver aparte) en el Plenario de la Cámara baja a través de voto secreto, lo que dará libertad a "aliados-enemigos" de Rousseff a votar en su contra sin que el gobierno sepa. La lista de disidentes fue liderada por el sector del PMDB anti-gobierno. Sus miembros intentan lograr elegir al menos 33 diputados, con lo que se garantizarían la mayoría simple en la comisión especial. Y todo indica que tienen posibilidades de lograrlo, ya que se les habrían sumado parlamentarios de otros partidos oficialistas, también insatisfechos con el gobierno.

Si la situación de Rousseff ya era lo suficientemente delicada con el proceso de destitución en marcha y la carta de su vice, un último elemento se sumó ayer a la debacle. Según el columnista del diario O Globo Jorge Bastos Moreno, la filtración a la prensa de la carta "confidencial" de Temer irritó al vicepresidente. "Escribí una carta confidencial y personal a la presidenta. Tuve el cuidado de mandar personalmente a mi jefa de Gabinete para entregarla. Pero una vez más, evalué mal. Al llegar a Brasilia, me sorprendí con el hecho gravísimo de que el Palacio del Planalto divulgó la carta confidencial", disparó Temer, dejando en claro que una nueva gota de agua cayó sobre un vaso a punto de derramarse.