Miércoles 11 de Noviembre de 2009
Un hombre de 30 años, con prontuario abierto, fue detenido bajo la sospecha de haber participado en una disputa a los tiros que protagonizaron dos hombres el sábado a la tarde en el barrio Ludueña Norte. La gresca terminó con la vida de Orlando Benito Luna, un albañil de 37 años que miraba ajeno al incidente. El autor material del fatal disparo no fue localizado por la policía.
Ricardo L., de 30 años, fue detenido cerca de las 8 de ayer por efectivos de la comisaría 12ª en una casa en Bielsa 6100. Allí, los uniformados encontraron dos pistolas 9 milímetros, un revólver calibre 38 y dos réplicas de una pistola de plástico.
El sábado a la tarde, Luna se arrimó a la calle. Ahí estaba Ezequiel con una nena en brazos. Luna salió a la vereda, pero su hijo de 6 años, que se estaba bañando, le pidió a los gritos un toallón. El hombre entró, se lo dio y volvió a salir. En ese momento, en una secuencia de un par de segundos, sucedió lo peor. Mientras Luna llevaba el toallón a su hijo, sobre Barra una moto con dos ocupantes circulaba desde De la Salle en dirección al sur.
Poco antes de llegar al cruce con Esquiú el rodado se detuvo abruptamente y el acompañante del conductor descendió del vehículo para increpar a otro muchacho. En medio de la gresca, el muchacho que había bajado del rodado extrajo un arma de fuego y le disparó cinco balazos. Los proyectiles atravesaron la ceja izquierda de Luna.
Una fuente policial había indicado que los motociclistas viven en Ludueña, pero no en ese sector del barrio. A su vez, algunos vecinos describieron a quien gatilló como un hombre "morocho, de contextura robusta y con una corona plateada en uno de sus dientes". Uno de los cinco balazos, según contaron algunos vecinos —en rigor, la policía secuestró dos vainas servidas calibre 22—, recorrió unos 30 metros en diagonal e impactó en la ceja izquierda de Luna.