Jueves 06 de Noviembre de 2008
A Marcos Andretich, de 75 años, nadie le robó 10 mil pesos y 15 mil dólares de su casa de fin de semana de Funes. Tampoco nadie le cambió las cerraduras a la propiedad, un dato que hacía por demás de llamativo el robo. Lo cierto es que quienes realizaron las modificaciones fueron un oficial de justicia y una abogada con la correspondiente orden judicial ya que la propiedad va a remate por deudas contraídas por su dueño. El dinero quedó en depósito judicial al igual que varios electrodomésticos.
Andretich denunció en la comisaría 23ª de Funes que de la caja de seguridad de su casa de Aráoz 2122 se había esfumado el dinero y que también habían desaparecido un horno microondas, una videocasetera y una cortadora de césped. Además, dijo que el lunes, al llegar al lugar, notó que el candado del portón de ingreso había sido cambiado y eran otras las cerraduras de las puertas.
Inspección judicial. Los policías iniciaron la investigación del caso y, tras contactarse con algunos vecinos, se enteraron que el inmueble estaba "abandonado" y que, una semana antes del hecho, habían acudido a la vivienda un oficial de justicia, una abogada y la jueza comunal de Funes.
Así, los pesquisas contactaron a la abogada y martillera María del Carmen García quien les dijo que, por disposición del Tribunal Colegiado Extracontractual Nº1 y junto a la jueza comunal, "tomó posesión" del inmueble, cambió las cerraduras y realizó el inventario, a raíz de que la propiedad está embargada y en condiciones de ser rematada.