Sábado 19 de Enero de 2013
Unos restauradores italianos que limpiaban el Coliseo descubrieron los restos de unos frescos que indican que el interior de uno de los monumentos más famosos del mundo podría haber estado coloreado en época de los romanos.
El edificio de 2.000 años de antigüedad, donde los gladiadores se enfrentaban para entretener a la multitud, originalmente tenía un aspecto distinto del anillo de piedra que se ha convertido en uno de los símbolos de Roma.
En un pasaje cerrado desde hace décadas, los restauradores retiraron años de sedimentos y contaminación para descubrir los restos de los frescos, con sus vivos rojos, azules, verdes y blancos todavía visibles. Descubrieron antiguos dibujos hechos por espectadores que pintaron coronas y palmeras, símbolos de victoria que celebraban el éxito de los gladiadores a los que apoyaban. La palabra "Vind" en latín, en referencia a victoria o venganza, también fue hallada.
Las figuras están en un pasaje que lleva al nivel más alto de las gradas, una galería de madera reservada para las clases más bajas, en la parte más alejada del espectáculo en la arena. Probablemente datan de después del 217 d.C., cuando un incendio destruyó la galería de madera que coronaba el Coliseo.