Jueves 29 de Agosto de 2013
Un equipo internacional de investigadores, liderados por el austríaco Juergen Knoblich, ha logrado por primera vez obtener en el laboratorio pequeños cerebros del tamaño y forma de una arveja que reflejan de forma bastante fiel las primeras etapas del desarrollo del cerebro humano.
Este "fascinante" trabajo, como le califican varios científicos internacionales, ha dado ya su primer fruto: un minicerebro a partir de células madre pluripotentes inducidas (IPs) de un paciente con microcefalia, un grave trastorno del desarrollo que reduce el tamaño del cerebro, según publican en el último número de "Nature". Y han logrado revertir el trastorno.
Este "organoide cerebral", como le denominan sus creadores, se ha obtenido a partir de un cultivo de tejido de células madre pluripotentes humanas que se reordenan formando una estructura parecida a una arveja.
Este trabajo puede ayudar a superar algunas de las limitaciones actuales del estudio de las enfermedades neurológicas utilizando modelos animales, como los ratones, que no comparten la complejidad del cerebro humano y han demostrado ser peores predictores del resultado posterior de fármacos en pacientes humanos.