Miércoles 16 de Diciembre de 2015
Un verdadero arsenal de pirotecnia, que requirió de dos camiones para ser trasladado, fue secuestrado en un local de la ciudad de San Carlos Centro, ubicada en el departamento Las Colonias, sobre la ruta provincial 6. Su venta al público no estaba autorizada.
El operativo se llevó a cabo este lunes por parte de la División Judicial de la Región 3ª de policía, que allanaron un local comercial ubicado en la zona céntrica de la ciudad, y además de detectar mercadería en exhibición, se encontraron con un importante stock de material, todo valuado, en precio de mercado en unos 100 mil pesos.
El juez de faltas Angel Darío Marini fue quien ordenó el allanamiento del lugar, que carecía de autorización para comercializar esos elementos, mientras que el depósito en el que estaba almacenada la mercadería no reunía las condiciones exigibles para esos productos. Frente al sitio allanado hay una escuela privada, funciona un boliche, un depósito de cartón y casas de familia en ambos laterales.
Terror en el vecindario. La semana pasada, vecinos de San Carlos Centro que viven en inmediaciones de la esquina de 25 de Mayo y Moreno denunciaron que en un comercio se vendía gran cantidad de pirotecnia, y además presumían que en los depósitos tenían acopiado material, con el consiguiente peligro en el caso de que un accidente produjera una explosión del local.
La novedad fue puesta en conocimiento del juez Marini, que valoró la situación planteada y la potencial situación de peligro social, y le ordenó el allanamiento del local por la presunta infracción a la ley provincial 10.703 en lo que refiere a la habilitación para la venta de pirotecnia.
El lunes, durante la mañana, la policía, con el comisario mayor Néstor Fabián Angelini al frente, llegó al negocio y, junto con los suboficiales peritos y especialistas de la Brigada de Explosivos comenzaron a revisar el tipo de pirotecnia que estaba a la venta y las condiciones de conservación. Constataron además que faltaban las autorizaciones expresas para la manipulación de este tipo de productos, como también las condiciones generales de los depósitos en los que estaba almacenada la mercadería.
Una vez que los agentes de la Brigada de Explosivos constataron cada uno de los extremos que les fueron indicados en la orden de allanamiento, notificaron a los propietarios del local y de la mercadería que esta última sería secuestrada en su totalidad.
Los vecinos que viven en las inmediaciones observaban con asombro el despliegue policial, y que la totalidad de la mercadería secuestrada fuera cargada en dos camiones, en un trabajo lento para evitar explosiones.
Angelini explicó que el allanamiento surgió de tareas investigativas llevadas a cabo teniendo en cuenta la ordenanza municipal "que prohíbe la tenencia, uso, fabricación, comercialización, publicidad, depósito y venta al público, mayorista o minorista para uso particular de pirotecnia", tal cual lo consignó el diario digital elurbanodesancarlos.
El juez Marini deberá evaluar, por la cantidad de pirotecnia secuestrada, si la causa no es girada por presunta infracción de la ley nacional 20.429 de armas y explosivos.