Declaró la chica apuñalada en Casilda
La joven de 26 años que fue atacada con 17 puñaladas en un camino rural cercano a Casilda agravó ayer la situación del policía que está imputado por intento de homicidio y detenido a raíz de ese incidente. La mujer, que está internada hace doce días en el Hospital Provincial de Rosario, vinculó al suboficial en cuestión en el ataque, al brindar por primera vez testimonio ante el juez que investiga el caso.

Jueves 14 de Enero de 2010

La joven de 26 años que fue atacada con 17 puñaladas en un camino rural cercano a Casilda agravó ayer la situación del policía que está imputado por intento de homicidio y detenido a raíz de ese incidente. La mujer, que está internada hace doce días en el Hospital Provincial de Rosario, vinculó al suboficial en cuestión en el ataque, al brindar por primera vez testimonio ante el juez que investiga el caso.

Silvana Giménez declaró ayer ante el juez de Instrucción en feria, Javier Beltramone, en el hospital donde se recupera de las heridas infligidas. Muy dolorida aún a raíz de la agresión, la mujer ofreció una descripción lúcida de lo que ocurrió la madrugada de Año Nuevo, cuando el suboficial pasó a buscarla en su auto por su casa.

El policía Raúl Vitar, de 28 años, está acusado de haber convenido un ataque contra la chica con un preso de la alcaidía de Casilda que gozaba de salidas transitorias. La chica mantenía una relación sentimental con el suboficial.

Al ser arrestado tras una serie de indicios comprometedores, el uniformado reconoció haber contratado al recluso para "asustar" a la muchacha. Según el policía la mujer lo tenía presionado con contarle a su novia que estaba esperando un hijo de él.

El episodio que originó la pesquisa ocurrió en las primeras horas del Año Nuevo. El policía pasó a buscar a Silvana por una casa que estaba a su cuidado. De alli partieron en su auto BMW y tras cruzar la ruta 33 el agente tomó por el viejo camino a Fuentes y detuvo la marcha a unos 600 metros.

En ese instante un hombre abrió la puerta del auto y se abalanzó contra la chica simulando un robo y una fuerte discusión con su cómplice. El individuo la ató y le tapó la boca con un trapo para luego asestarle siete puñaladas y dejarla tirada sobre una cuneta.

Reconocimiento. Fuentes de la investigación señalaron que la mujer reconoció ayer el paño con el que fue amordazada, un cuchillo con el que la atacaron y hasta el arma del policía. También afirmó que está en condiciones de reconocer a la persona que la atacó cuando estaba en el auto con el policía.

La mujer tiene heridas en abdomen y varias en el antebrazo izquierdo que aparecen como resultado de su intento de cubrirse a fin de atajar el ataque.