De las dosis mortales a las intoxicaciones crónicas

Lunes 30 de Abril de 2012

"Se debe cambiar el método de clasificación de los plaguicidas. En Argentina, el sistema de producción industrial se montó en base a un paquete tecnológico sobre una dosis letal 50. Se protege a las personas de las dosis letales, pero no de dosis bajas que provocan daños en embriones, fetos, lactantes y niños. La dosis letal es la cantidad que puede matar a una persona, pero bajas dosis rompen el sistema hormonal", explicó el biólogo cordobés Raúl Montenegro.

"La gente −agregó− no se muere inmediatamente por contacto con plaguicidas, pero los efectos tampoco son necesariamente de largo plazo y las pequeñas dosis también tienen incidencia en el corto plazo. La irrupción endócrina provocada por plaguicidas clorados, o la reducción de resistencia a enfermedades, no se hacen esperar".

Paren de fumigar. "Tenemos en claro que los tumores causan la muerte del 22 por ciento de los vecinos, cuando la tasa más alta, según estudios de la Nación, es por paros cardíacos", resalta Magdalena Olivera, pediatra de Marcos Juárez y miembro de la entidad Paren de Fumigar.

Apoyan el proyecto de ley nacional para prohibir fumigaciones aéreas. En la presentación se indica que "la media mundial de cáncer en menores de 15 años es de 12-14 casos cada 100 mil niños, los datos oficiales de Chaco muestran que el registro trepa a 20,2 en La Leonesa, pueblo sistemáticamente fumigado en forma aérea con glifosato y otros plaguicidas".

Olivera también remarca: "Producen intoxicaciones crónicas, no agudas, son a largo plazo, congénitas y pueden provocar malformaciones. Hay venenos que modifican la salud del hombre y a la biodiversidad. Pero las empresas y sectores productores poderosos que los comercializan y utilizan dicen que son inofensivos".

"Son grupos de poder. pero debe existir un poder de policía que controle", advirtió. l .