Cuarentones
Largamos bien. Primero quinceañeros, después veinteañeros, treintañeros. Y de pronto… ¡paf! Se traspasa el umbral de los treinta y nueve y la cosa cambia. También cambia la palabra: ya no suena linda. Pasamos a ser “cuarentones”. Epa. ¿Por qué semejante desvalorización fónica?

Miércoles 17 de Diciembre de 2008