Martes 28 de Abril de 2015
Los llamados de emergencias al 911 ingresan al sistema desde cualquier lugar de la región y a partir de allí se distribuyen según corresponda. La telefonista envía datos de la conversación con la víctima al coordinador de la oficina que atenderá la incidencia requerida y desde allí son alertados los uniformados que patrullan las calles.
“El principal consejo que siempre le damos a una persona que llama al 911 es dejarse llevar por la telefonista. Ella, o él, está preparado para buscar los datos vitales que necesita para que la atención sea lo más rápido posible”, mencionó Jorge Horacio Carrera, subdirector provincial del Ministerio de Seguridad a cargo del área Tecnologías para la Seguridad y la Atención de Emergencias, y contó: “Hay tres preguntas o datos fundamentales: ciudad desde la que se llama, dirección y qué está pasando. Esa conversación dura unos 20 segundos y a partir de allí, mientras sigue el diálogo con la víctima, un móvil policial ya es avisado y va en camino”.
“En los primeros 20 segundos sabemos qué pasa y dónde; luego importan detalles relacionados al o los sospechosos, vehículos intervinientes, o todo lo que podría servir para resolver la incidencia”, señaló por su parte al portal SL24 la comisaria Silvina Schmidt, jefa del área 911 en San Lorenzo.
En las localidades del cordón industrial el número de reportes al 911 es bajo. Abarcando San Lorenzo, Puerto San Martín, Timbúes, Fray Luis Beltrán, Ricardone y Capitán Bermúdez se reportan en promedio entre 40 y 50 llamados al 911 por día entre lunes y viernes, mientras que los sábados y domingos ese número aumenta a 60 o 65.
“Más de la mitad de las llamadas son por agresiones físicas (riñas, peleas, violencia entre personas, amenazas), en segundo lugar accidentes de tránsito, y luego hechos de inseguridad (robos o hurtos)”, enumeró Schmidt.
Soluciones. El encargado de Tecnologías para la Seguridad del Ministerio de Seguridad provincial destacó además que “absolutamente todos los llamados al 911 se solucionan, sea a través de la intervención policial directa en un delito o accidente o simplemente para desestimar un llamado que fue en vano”. Cabe destacar un detalle importante: todos los llamados son grabados y se detecta el teléfono desde el cual se llama para evitar bromistas.
“La llamada al 911 —explicó también Carrera— no implica una denuncia en sí misma, es sólo la información de algo que pasa. Luego, la víctima, tiene que asentar la denuncia en la comisaría”.