Jueves 27 de Octubre de 2011
Algunos de mis allegados, en especial profesionales e intelectuales en la ciencia y las artes, se han visto atraídos por lo que considero "un canto de sirena" que emana de un sector de la burguesía intermediaria de los imperialismos y monopolios que tanto daño han hecho y están produciendo en muchos países de nuestro planeta. En nuestro caso, con algunas medidas tomadas que eran imprescindibles para poder gobernar, han creado un halo que los califica como "nacionales y populares". Ello no obstante aún, se siguen extranjerizando nuestras mejores tierras, nuestras empresas nacionales; se sigue subsidiando a saqueadores de las riquezas y recursos naturales, amén que se mantiene una política de tolerancia y coqueteo con los invasores de nuestras Malvinas, y se continúa pagando mansamente una deuda externa odiosa, injusta y agraviante para los intereses y orgullo nacional. Mis amigos y allegados, tal vez por equivocación, de buena fe, o bien algunos posiblemente por negocios, o arrastrados por la corriente, no sean conscientes de la profundización de la dependencia, no lo advierten o tal vez le restan importancia. Pero aquellos aspectos que hacen a la estructura y soberanía de nuestro país y que son vitales a tener en cuenta para una segunda y necesaria independencia nacional es indispensable que se tome conciencia y promover sus cambios. Ahora bien, mis allegados atrapados de buena fe en esa pseudo aventura nacional y popular de liberación, tengo la esperanza de que cuando se sientan defraudados logren darse cuenta que nuestra Patria está amenazada porque los imperios vienen por todo. Para ello siguen instalando bases militares en Latinoamérica y activan su cuarta flota para su estrategia de apoderamiento. No obstante y de acuerdo al último resultado electoral, parte de nuestro pueblo prioriza se siga subsidiando a los monopolios y tal vez no crea que vendrán por todo.
Amílcar Monti