Condenan a un ex juez santafesino a tres años de prisión por coima
El ex juez de Menores de Santa Fe Julio César Roggiano fue condenado a tres años de prisión efectiva tras un prolongado trámite penal iniciado por los delitos de exacciones ilegales agravados y estafa.

Domingo 26 de Octubre de 2008

El ex juez de Menores de Santa Fe Julio César Roggiano fue condenado a tres años de prisión efectiva tras un prolongado trámite penal iniciado por los delitos de exacciones ilegales agravados y estafa.

La pena fue confirmada por la Sala II de la Cámara de Apelaciones de Santa Fe, que dispuso la inhabilitación absoluta perpetua para el ex magistrado y una multa, además de la pena de prisión.

El ex juez Roggiano fue detenido por orden de su par, el juez penal de instrucción Diego de la Torre, por el presunto delito de exigir una coima para que un menor pueda recuperar su libertad.

Billetes marcados. En aquel entonces, el presidente de la Corte Suprema de Justicia provincial, Rafael Gutiérrez, decidió el sumario administrativo y la suspensión provisoria en su cargo. Roggiano fue denunciado por un pedido de coima de 2.500 pesos para liberar de su custodia a una menor de 17 años que se dedicaba a la prostitución y había sido detenida. El juez De la Torre le ordenó a los agentes de Asuntos Internos que buscaran a los denunciantes y le marcaran los billetes que debían entregar.

La cita fue el 8 de mayo de 2003 en Hipólito Yrigoyen y 25 de Mayo, en pleno centro santafesino, luego de que el magistrado recibiera el dinero marcado. Roggiano fue detenido con los billetes señalados.

Abuso de poder. En el fallo condenatorio, uno de los miembros de la Cámara, Pedro Sobrero, determinó que las imputaciones que motivaron el juicio contra Roggiano se acreditaron. Este camarista subrayó que el ex magistrado aprovechó sus funciones de juez para consumar el delito, "lo que repugna a cualquiera y más a quienes dentro del Poder Judicial nos desempeñamos como tales y debemos decidir objetivamente dentro de los parámetros constitucionales que aseguran el debido proceso".

Durante su carrera judicial, Roggiano fue cuestionado varias veces. En el año 2002 denunció un supuesto secuestro de su hija de 19 años, hecho al que vinculó con represalias contra su figura como funcionario judicial. Luego, la investigación no pudo comprobar nada de eso.