Domingo 18 de Diciembre de 2011
"Luego de que el 4 de junio la erupción del volcán Puyehue comenzó a cubrir con cenizas a Bariloche, Villa la Angostura, Traful y la línea sur rionegrina, la Universidad de Río Negro creó el Proyecto de Emergencia Volcánica (Proevo)", indica Claudia Brione, doctora en Antropología y profesora de la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales de la universidad rionegrina.
"Una treintena de trabajos fueron presentados por investigadores que participaron en el llamado", indica Guillermo Oglietti, doctor en Economía y coordinador del proyecto. "Fue una evaluación transparente y realizada por colegas todo el país que aprobaron en septiembre 24 propuestas".
"Científicos de distintas instituciones y regiones analizan el impacto de las cenizas del volcán Puyehue (Cordón Caulle) desde sus especialidades, son grupos de la universidad local, Comahue, el instituto Balseiro, Inta y Parques Nacionales, entre otros. En tanto, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación aportó 500 mil pesos para financiar investigaciones", dice Oglietti a La Capital.
Por su parte, la bióloga Sandra Murriello, de la especialización en divulgación de Ciencias y Tecnologías de la universidad sureña, señaló: "Son programas acotados, en seis meses tendremos un diagnóstico de sectores económicos, ambientales, sociales, así como de la fauna, la flora y el turismo". "Coordino la parte de comunicación para divulgar los trabajos. Vivimos en una zona sísmica y debemos saber cómo movernos, requerimos de adecuadas alertas y comunicación con la comunidad y los que deciden", explica.
En tanto, Brione cuenta que en su programa "Agua sin cenizas para pequeños productores de la Línea Sur", se apunta a "una de las complicaciones: las aguadas que también tienen cenizas, entonces buscamos mejoras a partir de charlar en talleres donde proyectamos qué hacer y cómo seguir".
"Tras contactamos con las demandas de las organizaciones nos reunimos con ingenieros agrónomos y psicólogas comunitarias de la zona. Intentamos responder preguntas que también las cenizas producen. A veces miramos el horizonte y no vemos nada porque todo está cenizado", relata la investigadora del Conicet.
Recuerda que un poblador dijo: "Nos sangra la nariz, o de más adentro". Otro señalaba: "Murieron los animalitos, pero también nosotros somos animalitos". Señala que "algunos se acuerdan de episodios similares, pero el actual es muy prolongado y es dificultoso reflexionar sobre un proceso que no terminó".
"La gente dice que no escuchan lo que tienen para decir, y la ayuda que les envían no es siempre la que hace falta. Se trata de una economía con diversificación, basadoaen la cría de caprinos y lanares, algunas huertas y artesanías. Además reciben algún subsidio o buscan trabajos temporales en la ciudad, pero ahora en las ciudades no hay trabajo. Es muy dificil permanecer en el campo cuando se mueren los animales, son crianceros y esa es su esencia", resalta Brione. Y Oglietti agrega: "Hace poco fuimos a recorrer comunidades, bajo la pluma de ceniza, íbamos en bicicleta con anteojos tipo antiparras y barbijos, pero la ceniza impide respirar. En la comunidad viven sin esa protección. A unos 200 kilómetros del volcán el polvo fino invade todo y afecta a la respiración y visibilidad".
La organización comunitaria. "En los primeros meses de la crisis había mucha información pero mala comunicación. El análisis de cenizas revelaba un contenido arsénico y eso asustaba. No se explicaba que se trababa de niveles que no eran alarmantes", señala Oglietti.
"La información resalta no ayudó, el cerro Catedral no estaba afectado y tenía buenas nieves, pero no se difundió que se podía visitar. Tampoco la comunidad se organizó para hacer ofertas atractivas para posibles visitantes de lugares cercanos. La zona es un centro turístico muy caro, se deben bajar las tarifas de elevadores en el cerro y los alquileres, eso trae más turismo".
Sobre el proyecto, el economista nacido en Córdoba afirma: "Nos permite analizar qué pasa, para saber qué se puede hacer para salvar al empleo, por ejemplo. Lo cierto es que con las fuerzas disgregadas no se avanza, si se coordinan los esfuerzos se puede salir, no cuando predominan los intereses sectoriales. Si no hay vuelos, hay que abaratar y aumentar la frecuencia de ómnibus. Con imaginación y solidaridad se pueden hallar alternativas".
No hay trabajo
“Ahora la ciudad está limpia y la gente ayuda, pero no hay respuesta del gobierno. Ya se fueron muchos por falta de trabajo”, advirtió Juan José Paterno, vicepresidente de la Asociación Arbol de Pie. “El hotel Panamericano despidió a 36 personas y empiezan los paros y cortes de ruta”, dice el rosarino que vive en Bariloche. Cuatro hoteles ya elevaron procedimientos preventivos de crisis y los gremios relacionados al turismo anunciaron medidas de fuerza. Sobre los vuelos, indicó que “pueden abrir el aeropuerto, pero si sigue la ceniza no se puede operar. El turismo sólo llega por ruta, pero no cuando sopla el viento y caen cenizas. En Somuncurá hubo muchos accidentes y suelen cortarla por el polvo que vuela”.