Martes 08 de Diciembre de 2015
Identificar un posible ataque cerebral (ACV) y acudir a tiempo al centro médico es fundamental para alcanzar las mejores chances de sobrevida, calidad de vida y reducir el riesgo de discapacidad. Las horas que pasan desde el ataque hasta la asistencia médica son determinantes.
Los principales signos a los que se debe estar alerta son: debilidad en un brazo, pierna o ambos, ceguera o trastornos visuales en un ojo, inestabilidad en la marcha, dificultades para hablar, asimetría en el rostro.
Los principales factores de riesgo para sufrir un ACV son: padecer hipertensión arterial, colesterol elevado y diabetes; el tabaquismo, la obesidad, fibrilación auricular, sedentarismo, elevado consumo de alcohol y estrés.
También influyen: pertenecer al sexo masculino (mayor incidencia que en la mujer), ser mayor de 65 años y ser de raza negra (más incidencia que en otras).