Jueves 07 de Octubre de 2010
El vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, defendió ayer el proyecto de Servicio Cívico Voluntario que tiene media sanción del Senado.
“Este es un proyecto que tiende a dar respuesta a chicos que están en riesgo social”, dijo el vicepresidente.
“Pido que el proyecto no se tergiverse, no es ni obligatorio ni militar”, señaló el titular del Senado en declaraciones a la prensa.
Fue al término de un encuentro que mantuvo con su adversario interno por la candidatura presidencial de la Unión Cívica Radical (UCR), Ricardo Alfonsín, y el titular de la Convención Nacional, Hipólito Solari Yrigoyen, en la sede del Comité Nacional, de Alsina y Entre Ríos, en la Capital Federal.
Cobos destacó además que el proyecto tiene como antecedente su aplicación en Mendoza, realizado durante su mandato, sobre el que afirmó: “La experiencia funcionó muy bien”.
Por último, se preguntó: “¿Dónde está lo malo en que todas las instalaciones que están disponibles se utilicen para instruir a los jóvenes?”.
Rechazos. Por su parte, el ministro de Educación se sumó a otros miembros del gabinete de la presidenta Cristina Fernández y calificó el proyecto de “disparatado”.
Sileoni se sumó a los titulares del Interior, de Defensa y de Desarrollo Social, Florencio Randazzo, Nilda Garré y Alicia Kirchner, en el rechazo del proyecto al que consideró “disparatado, pseudo-pedagógico, que tiende a estigmatizar, a esconder a los jóvenes que no trabajan ni estudian”.
El funcionario opinó −desde Alemania, donde acompaña a la presidenta− que la iniciativa sancionada por 33 votos opositores contra 31 oficialistas sostiene que quienes no trabajan ni estudian son definidos como “peligrosos” y opinó que en realidad se trata de “chicos que necesitan que la sociedad les dé un lugar, les dé un espacio, necesitamos seguir trabajando por ellos”. El ministro del Interior había expresado que “las Fuerzas Armadas no están para generar un sistema educativo paralelo para aquellos jóvenes que están en situación de vulnerabilidad social”, en tanto Garré consideró que la iniciativa “es literalmente un disparate”, por lo que “no es viable”, ya que “pretendería militarizar la situación” de los jóvenes.
La ministra de Defensa insinuó que el proyecto va camino a un veto presidencial, al sostener que esperaba que “no sea necesario” porque deseaba que “Diputados no apruebe la propuesta”. Argumentó que la iniciativa, que prevé capacitar a jóvenes de 14 a 24 años que no tienen trabajo ni educación secundaria, “parte de una concepción autoritaria y de tono represivo”.
Entre tanto un grupo de dirigentes radicales vinculados con Cobos afirmaron que las críticas de Nilda Garré y de Alicia Kirchner muestra que “en todo final de régimen solamente sobreviven los parientes y los incondicionales”, que se caracterizan por “la indolencia, la liviandad y la desinformación al emitir su opinión sobre una iniciativa que no conocen pero descalifican en función de quien la inspira y auspicia: el ingeniero Cobos”.
Los dirigentes cobistas afirmaron que la propuesta votada en Senadores “no implica ni encierro ni militarización de los jóvenes pobres, ni es una colimba encubierta, como pretende el kirchnerismo”, sino que se trata de “generar debates de ideas y programas, con una visión innovadora y audaz”.
Sostuvieron además que “la Argentina merece que se discutan políticas públicas de inclusión social, de seguridad ciudadana, de educación y formación para el trabajo y la convivencia social”, temas que “para el gobierno pareciera molestarle en su constante diatriba, crispación y agresividad inconducente”. Y opinaron que “tal vez el gobierno deba comenzar a acostumbrarse a debatir, a escuchar al otro y a perder algunas votaciones”. l